VIDEO | Panteones de la capital realizan hasta 6 servicios diarios de exhumación e inhumación

María Ruiz

Los cementerios municipales de San Luis Potosí registran entre dos y cinco servicios diarios de exhumación e inhumación, aunque en periodos de mayor demanda la cifra puede alcanzar seis, informó Cristian Azuara Azuara, titular de la Dirección de Servicios Municipales de la capital, quien señaló que los panteones de El Saucito y Españita concentran la mayor actividad debido a su antigüedad y saturación.

Como referencia de la demanda, el funcionario indicó que en el informe más reciente que presentó ante el Cabildo se contabilizaron alrededor de 160 servicios durante junio y julio. No obstante, no precisó cuántos correspondieron exclusivamente a exhumaciones y cuántos a inhumaciones.

El Saucito encabeza la actividad, seguido de Españita, dos cementerios que enfrentan limitaciones de espacio. Esta situación provoca que las exhumaciones sean una alternativa para quienes necesitan trasladar los restos de un familiar a otro lugar, siempre que se cumplan los requisitos y las condiciones sanitarias correspondientes.

Azuara Azuara explicó que el procedimiento comienza con la revisión de los documentos que presentan las funerarias, entre ellos el permiso sanitario de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris). Además, el personal del área de Cementerios verifica la ubicación de la sepultura y confirma con los familiares que se trate de la persona cuyos restos se pretende exhumar.

El funcionario detalló que esta revisión es indispensable, particularmente en tumbas antiguas, porque los registros pueden ser imprecisos o los familiares pueden tener dificultades para identificar la ubicación exacta. Por ello, los trabajadores consultan los libros del cementerio y acuden al lugar con los solicitantes antes de proceder con la apertura.

Una vez que se confirma la identidad de la persona y se cuenta con la documentación necesaria, el personal realiza la apertura para inspeccionar el estado de los restos. El tiempo transcurrido desde el entierro es un requisito importante, pero no significa que la exhumación pueda completarse automáticamente.

Azuara Azuara señaló que han enfrentado entre tres y cuatro casos en los que, incluso después de 20 o 30 años, los cuerpos todavía se encontraban en proceso de descomposición. En esas circunstancias, los trabajadores deben suspender la maniobra y volver a cerrar la fosa, a la espera de que existan las condiciones necesarias para realizar el procedimiento.

El titular de Servicios Municipales también expuso que el manejo de los restos representa un aspecto que podría mejorarse para procurar un tratamiento más digno. En particular, cuestionó el uso de bolsas de plástico para resguardar los restos óseos, aunque reconoció que las alternativas deben cumplir con los requerimientos sanitarios, especialmente cuando todavía existen líquidos o residuos.

Añadió que cualquier modificación tendría que ajustarse a las disposiciones aplicables, ya que no se puede utilizar cualquier material sin considerar las condiciones en las que se encuentran los restos. Por ello, consideró necesario analizar opciones que permitan combinar el cumplimiento sanitario con un trato respetuoso.

Otro aspecto del procedimiento es el destino de los ataúdes que quedan después de retirar los restos. El director explicó que el municipio habilitó un espacio específico en los cementerios para concentrar temporalmente las cajas, que posteriormente son retiradas por una empresa especializada en el manejo de residuos.

La medida se implementó después de que se registraran cuestionamientos por la acumulación de ataúdes en los panteones. Según el funcionario, se trató de un problema operativo que fue atendido mediante la reorganización del traslado y almacenamiento temporal de las cajas.