Fernanda Durán
La consejera electoral Graciela Díaz Vázquez cuestionó la falta de alternancia de género en la presidencia de la Comisión de Capacitación y Organización Electoral del Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (Ceepac), luego de que, por cuarta ocasión consecutiva, se propusiera al consejero Luis Gerardo Lomelí Rodríguez para encabezar los trabajos de este órgano durante el proceso electoral local 2026-2027.
Durante la sesión ordinaria del Consejo General de este martes, la consejera advirtió que la permanencia de un mismo hombre al frente de esta comisión evidencia una práctica institucional que, aunque no contraviene expresamente la normativa electoral, limita las oportunidades de las mujeres para acceder a espacios de dirección dentro del organismo encargado de exigir el cumplimiento de la paridad a los partidos políticos.
La discusión surgió durante la aprobación del acuerdo para designar la presidencia y las secretarías técnicas de la comisión, cuya integración había sido aprobada el pasado 9 de octubre. Pese a los cuestionamientos y al respaldo de representantes partidistas a la propuesta de alternancia, el nombramiento de Lomelí Rodríguez fue avalado con seis votos a favor y uno en contra, emitido por Díaz Vázquez, mientras que la consejera Carla Patricia Solís Diblidox anunció un voto concurrente.
En su intervención, Díaz Vázquez sostuvo que la paridad no debe entenderse únicamente como una distribución numérica entre mujeres y hombres, sino como un principio que también exige revisar quiénes ocupan los espacios de decisión y cómo se distribuyen las responsabilidades institucionales a lo largo del tiempo.
“En el ámbito electoral la exigencia de la paridad en todo sigue siendo un camino en construcción y un horizonte al que solo se puede aspirar preguntándonos desde la congruencia cotidiana en qué espacios materiales y simbólicos estamos las mujeres”.
La consejera recordó que la última ocasión en que una mujer presidió esta comisión fue durante el proceso electoral local 2020-2021. Posteriormente, durante el plebiscito de 2023, las elecciones ordinarias de 2024 y la elección judicial de 2025, la responsabilidad recayó en Lomelí Rodríguez, cuya continuidad fue nuevamente propuesta para los comicios de 2027.
De esta manera, indicó que se acumulan cuatro integraciones consecutivas sin un relevo en la presidencia, a pesar de que la rotación constituye una práctica contemplada para las comisiones permanentes del organismo.
Aunque reconoció que la Comisión de Capacitación y Organización Electoral tiene carácter temporal y que su reglamento no obliga expresamente a alternar entre mujeres y hombres, consideró que esa condición no debería utilizarse para mantener indefinidamente una misma distribución de responsabilidades.
“En lo material a mí me parece que sí sería deseable en observancia del principio de paridad en su dimensión histórica como ya lo he sostenido”.
Díaz Vázquez aclaró que su posicionamiento no constituía una descalificación de la capacidad o trayectoria de Lomelí Rodríguez, sino un cuestionamiento a las prácticas internas del organismo y a la congruencia entre las obligaciones que impone a los partidos políticos y las decisiones que adopta para su propio funcionamiento.
Asimismo, reconoció que la propuesta provenía de un acuerdo respaldado por la mayoría de sus compañeros, pero manifestó que no podía acompañarlo por considerar que la alternancia en este espacio continúa siendo una asignatura pendiente del Consejo General.
“Pero sí coloco el énfasis en que hoy se nos propone perpetuar modelos de participación y de representación, que por no estar expresamente descritos en clave de paridad en instrumentos normativos no ameritan ser atravesados por esa mirada y eso definitivamente no lo comparto”.
La discusión también fue respaldada por las representaciones de Movimiento Ciudadano y del Partido Verde Ecologista de México, que cuestionaron la falta de correspondencia entre las exigencias de paridad que el Ceepac establece para las organizaciones políticas y sus propios criterios para designar presidencias.
El representante de Movimiento Ciudadano, Marco Zavala, solicitó revisar la distribución de las presidencias de las comisiones permanentes y temporales, además de conocer cómo quedaba su integración por género después de la reconfiguración aprobada para el proceso electoral.
Por su parte, el representante del PVEM consideró que el organismo debía aplicar internamente los mismos criterios que exige a los partidos políticos y planteó que una mujer asumiera la presidencia de la comisión, sin que ello implicara desconocer el trabajo del consejero propuesto.
“Yo considero que debería de asumirse y mis respetos para el consejero Lomelí, pero sí debería de plantearse ver la manera de que una mujer presidiera esa comisión”.
Sin embargo, la consejera presidenta del Ceepac, Paloma Blanco López, defendió la propuesta original al señalar que la designación derivaba de un acuerdo mayoritario de la propia comisión, adoptado conforme a sus atribuciones y al Reglamento de Trabajo en Comisiones.
Explicó que las presidencias fueron definidas durante las primeras reuniones de las comisiones, después de que el Consejo General aprobara su integración, y sostuvo que se había procurado mantener una composición paritaria en los órganos colegiados.
En consecuencia, Blanco López rechazó modificar el proyecto y mantuvo a consideración del pleno la designación de Lomelí Rodríguez.
El consejero Juan Manuel Ramírez García también defendió la distribución actual de las comisiones al argumentar que el Consejo General está integrado por cuatro hombres y tres mujeres, incluida la presidenta, quien por sus responsabilidades institucionales no participa en todas las comisiones.
Esto, explicó, provoca que buena parte de las comisiones se conformen a partir de cuatro consejeros y dos consejeras, lo que genera una mayor presencia masculina y, eventualmente, más presidencias ocupadas por hombres. Aseguró que todas las comisiones cuentan al menos con una mujer y que la diferencia numérica no responde a una decisión de excluirlas de los espacios de dirección.
Por su parte, Lomelí Rodríguez afirmó que las presidencias de las comisiones no representan cargos de representación, sino responsabilidades de coordinación, y sostuvo que su continuidad fue resultado del diálogo entre las consejerías, no de una imposición.
“No tendría por qué esconder mi deseo de seguir coordinando un espacio en el que se puso a consideración dentro de la propia comisión y resulté con una votación a favor en su mayoría”, manifestó al reiterar que respaldaba el proyecto.
La consejera Carla Patricia Solís Diblidox reconoció que, aunque no existe una obligación normativa para garantizar la alternancia en esta comisión, el organismo debería incorporar estos criterios en sus próximas designaciones para mantener congruencia con las disposiciones de paridad que promueve.
Por ello, acompañó la aprobación del acuerdo, pero anunció un voto concurrente para dejar constancia de sus consideraciones sobre la necesidad de revisar esta práctica.
En una segunda intervención, Díaz Vázquez profundizó en su cuestionamiento al señalar que la permanencia de determinadas prácticas institucionales puede convertirse en una barrera para el acceso de las mujeres a espacios de responsabilidad, incluso cuando formalmente se cumplen las disposiciones legales.
Para explicarlo, recurrió al concepto de los “techos de cristal”, entendido como aquellos obstáculos que no necesariamente están escritos en las normas, pero que dificultan en los hechos el avance de las mujeres hacia posiciones de dirección.
“Esas prácticas aparentemente formales, permitidas y legales que en lo material se traducen en el no acceso a los espacios”.
Insistió en que su crítica no estaba dirigida personalmente a Lomelí Rodríguez, sino a una práctica que consideró sistemática y que refleja la distancia que todavía existe entre el reconocimiento formal de la igualdad y las oportunidades reales de las mujeres para ejercer responsabilidades de dirección.
Finalmente, el Consejo General aprobó la designación sin modificaciones, con seis votos favorables, uno en contra y el voto concurrente de Solís Diblidox. Durante el cierre de la votación también se informó sobre la instrucción a la Secretaría Ejecutiva para explorar una posible reforma a los lineamientos correspondientes.
La comisión encargada de coordinar tareas centrales de capacitación y organización de las próximas elecciones continuará encabezada por el mismo consejero, mientras que la discusión sobre la alternancia de género quedó abierta ante una eventual modificación de las reglas internas del organismo electoral.





