Antonio González Vázquez
El 13 de junio de 2021, el Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana le entregó la constancia de mayoría como gobernador electo a José Ricardo Gallardo Cardona. Enrique Francisco Galindo Ceballos, acudió a la ceremonia y le aplaudió al jefe de la gallardía.
En aquella ocasión, en la sede del órgano local electoral, hubo pasarela de salutación en la que se formó el recién electo edil del PRI-PAN-PRD. Al llegar su turno, estrechó la mano de Gallardo y luego se unieron en un fuerte abrazo.
Y no solo eso. En entrevista con reporteras y reporteros que dieron cobertura al evento, Galindo vaticinó que con Gallardo “sin lugar a dudas nos va a ir muy bien a los potosinos” y adelantó: “vamos a gobernar juntos, de la mano”.
Fue entonces que surgieron los Hombres G.
Ambos saboreaban las mieles del triunfo electoral. Todo era corrección política y apego institucional.
Desde el arranque del primer período galindista (2021-2024) al frente del ayuntamiento de San Luis Potosí, se jactaban de impulsar un ejercicio inédito de coordinación interinstitucional desde ambos niveles de gobierno, de modo que proyectaban obras y luego, juntos las inauguraban.
No había nada qué reclamar. Por el contrario, desde la palestra municipal se escaló al plano de la adulación a la gallardía.
El 25 de agosto de 2025, durante la inauguración de la muestra gastronómica en las instalaciones de la Feria Nacional Potosina, el entonces Secretario General del ayuntamiento, el priista Fernando Chávez Méndez habló en representación del alcalde Galindo.
Fue el día de la “garnacha” y tocaba al ayuntamiento poner las viandas gratuitas a los asistentes de la feria. El segundo de a bordo de palacio municipal no tuvo reparos en endulzarle los oídos a Gallardo y dijo: “Pido un aplauso enorme para el señor gobernador, porque gracias a su inteligencia, a su trabajo, a su tenacidad el día de hoy tenemos la mejor feria de todo México. Felicidades, señor gobernador”.
Al cierre de su primer período, Galindo presumía que su principal logro fue la buena relación con el gobernador. Con algunos altibajos, los Hombres G prosiguieron en su luna de miel hasta que la adelantada contienda por la gubernatura empezó a tomar vuelo.
Una vez que el alcalde empezó a perfilarse como principal aspirante del PAN y PRI a la gubernatura inició sus recorridos por la entidad en busca de apoyo a sus pretensiones, la relación dio un vuelco para precipitarse a la confrontación política.
Desde el poder público estatal, Ruth Miriam González Silva, senadora y esposa del mandatario, había empezado su campaña rumbo a la gubernatura, de modo que lleva dos años recorriendo el estado.
De manera acentuada, su narrativa fue ascendiendo para pasar del agradecimiento por los votos que la hicieron senadora hasta hablar de la necesidad de la continuidad en el proyecto de su marido. En algunos eventos, recibía el coro de los seguidores verdes de ¡gobernadora, gobernadora!
En ese contexto, ya en plena carrera con destino a 2027, a finales del pasado mes de septiembre Galindo arribó a su quinto informe de gobierno, para marcar la ruta a seguir hasta en tanto el PAN y el PRI lo designan candidato. Fue entonces que públicamente se asumió como integrante del “bloque antigallardista”.
La relación entre los Hombres G se rompió porque encabezan proyectos distintos. Uno busca heredar el cargo a su esposa y, el otro, anhela ser gobernador.
El pasado sábado, encaminado a su postulación, el alcalde capitalino del PRIAN, se reunió con sus seguidores en Ciudad Valles y Tamazunchale, donde refrendó su carácter antigallardista.
En Valles, dijo que “en San Luis Potosí solo hay dos bandos: quienes apoyan al actual régimen que gobierna el estado y, quienes están en contra; yo quiero encabezar el movimiento antigallardismo en el proceso electoral 2027”.
Galindo fue enfático en su encuentro con las y los periodistas de la huasteca: “Los que estamos en contra están en todos los partidos, pero la que más está sufriendo de este régimen es la sociedad civil organizada y es una gran oportunidad decirles que aquí estoy. Yo encabezo ese gran movimiento en contra de este régimen que le he llamado el gallardismo. Estoy en contra del gallardismo porque gobierna una familia y esa familia no debe seguir gobernando San Luis Potosí, no puede ser esta una herencia hacia un familiar para que siga gobernando”.
De Valles se dirigió a la huasteca sur y en Tamazunchale reiteró esa postura.
Hacía la medianoche del sábado, Galindo posteó en sus redes sociales un video. Va al volante de una camioneta y le acompaña un ganadero. Dialogan sobre la condición de olvido gubernamental que sufre la zona.
En el diálogo de cinco minutos, Galindo soltó diversas frases destinadas a confirmar que, en efecto, es antigallardista de ocasión.
De 2021 a la fecha, acusa que San Luis y la huasteca, “lo que no ha habido es gobierno y eso echa mucha mosca”.
Luego, entró a la parte sustancial del mensaje. No fue nada nuevo, sino una extensión de su discurso del pasado 6 de junio en la sede estatal del PAN, donde encabezó el inicio de la estrategia electoral: “Arranque del cambio” y en el que las y los panistas lo recibieron con la consigna de ¡gobernador, gobernador!
En esa ocasión, el alcalde enardeció a los blanquiazules con su discurso sobre el miedo que ha sembrado el gobierno “para controlarnos”, porque “no quieren que compitamos”, pero continuó, “unidos no hay quien nos gane”.
Ecos de ese discurso resonaron en el diálogo de Galindo con su interlocutor a su regreso de Tamazunchale: “La gente tiene miedo y no es a la delincuencia. Yo pensé que la gente iba a tener miedo a la delincuencia y no, no tiene miedo a la delincuencia. Tiene miedo a ir a eventos, tiene miedo a mostrar sus posibilidades. La gente tiene miedo, pero yo me comprometo a quitarles el miedo, porque sí hay miedo, no hay participación ciudadana, no hay calidad en la democracia. Imagínate que la gente no vaya a un evento por miedo. La gente que vino a saludarnos, vino muy valiente y decidida a saludar a Enrique Galindo. ¿Te acuerdas cuando nos invitaron a vivir sin miedo?, y nombre, mira, ya pasaron cinco años y la gente vive con más miedo”.
El prianista cerró su mensaje con “vamos a darle a morir” en las elecciones de 2027. Consigna que exhibe su recién surgido antigallardismo.
Es Galindo el nuevo antigallardista. El antigallardista de ocasión, que antes se abrazaba con el gobernador por conveniencia.
Su naciente antigallardismo es el propio de la estridencia mediática. Es un antigallardismo desmemoriado y hueco que choca con su pasado.
De la gallardía sus excesos, autoritarismo, presuntas corruptelas, caprichos, abusos, nepotismo, manipulación de los Poderes Legislativo y Judicial, cinco años fueron insuficientes para conocer a fondo a ese clan familiar, sin embargo, Galindo nunca dijo nada ni hizo nada para denunciarlo.
Ahora, que no tiene otra alternativa sino construir su candidatura con base a señalamientos contra el gobernador y su administración, cae en el exceso de atribuirse que él es quien nombró a la gallardía como tal.
Incluso, como si en ese terreno, instalado como un semidiós de la política con ínfulas redentoras, ya hasta habla de sí mismo en tercera persona: En Tamazunchale, “la gente vino a saludarnos, vino muy valiente y decidida a saludar a Enrique Galindo”, dijo.
Vaya giro político, del amasiato a la arrogancia, en su máxima expresión.
Mis apuntes
Tres proyectos. En su visita al municipio de Ríoverde para encabezar una asamblea informativa, Elí César Eduardo Cervantes Rojas, Coordinador Estatal de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, dijo que en San Luis Potosí sólo hay tres proyectos políticos visibles y reales para 2027: “Uno familiar que entiende al Estado como una herencia a un familiar; otro, que es uno de intereses económicos que puede juntar al PRI con el PAN que, aunque tienen principios muy diferentes, los une el poder económico y que busca recuperar los privilegios que antes tenía la clase política. Andrés Manuel López Obrador los denominaba la mafia del poder y; el otro, es el de la cuarta transformación sustentado en el principio de primero los pobres, sin los pobres nada”.
Cada quien por su lado. En entrevista con Noticieros Cablerev, Ríoverde, Cervantes Rojas reveló que no habrá coalición local entre Morena y el Partido Verde Ecologista de México. La cuarta transformación postulará candidatos propios a los 59 ayuntamientos, así como a los 15 distritos locales electorales de mayoría. Eso está definido, con posibilidad de suscribir una alianza con el PT y Nueva Alianza. Respecto de San Luis Potosí, lo único que está en la mesa de diálogo en la Comisión Nacional de Elecciones, es un probable acuerdo de coalición con el Verde en los siete distritos electorales federales, pero aclaró que al día de hoy no hay indicios de esa alianza.
Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.
Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Ha sido docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación durante 25 años. Además, durante 30 años se ha desempeñado como periodista en medios como El Heraldo, El Mañana de Ciudad Valles, Pulso, Milenio San Luis, Diario Digital San Luis, Librevía, La Jornada, Global Media y actualmente en Astrolabio Diario Digital y Periodismo Político.com. También ha sido corresponsal de medios nacionales como Agencia de noticias Notimex, La Jornada y Milenio.






