Galindo se declara antigallardista y busca encabezar un bloque opositor en SLP

María Ruiz

El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, se declaró abiertamente antigallardista y manifestó su intención de encabezar un movimiento político que aglutine a personas de distintas filiaciones partidistas que mantienen diferencias con el grupo político del gobernador Ricardo Gallardo Cardona.

Durante su visita el pasado fin de semana a Tamazunchale, en la Huasteca Sur (de la cual dijo se había presentado con motivo de las celebraciones de Xantolo) el edil capitalino aprovechó su estancia para reunirse con medios de comunicación y actores políticos de la región y hablar sobre el proyecto que pretende impulsar rumbo a 2027, en medio de sus aspiraciones de participar en la próxima contienda electoral.

“Yo soy antigallardista y pretendo liderar el antigallardismo”, expresó.

Galindo sostuvo que el escenario político de San Luis Potosí se encuentra dividido en dos grandes corrientes: el gallardismo y quienes se oponen a ese proyecto. Aseguró que en este último sector convergen integrantes de diferentes partidos, incluidos priistas, panistas, emecistas, morenistas y personas que anteriormente militaron en el Partido Verde.

El presidente municipal explicó que sus recorridos por diferentes municipios tienen como propósito recuperar vínculos políticos, escuchar las preocupaciones de la población y comenzar a construir una propuesta que, dijo, no necesariamente estará limitada a las estructuras partidistas tradicionales.

“Aquí cabemos todos”, señaló.

En ese sentido, afirmó que ha sostenido acercamientos con militantes de Morena y del Partido Verde, incluso con algunos alcaldes de este último instituto político que, según dijo, no están conformes con el rumbo de las decisiones políticas en la entidad.

Aunque insistió en que no está realizando actos de campaña, reconoció que mantiene una agenda de reuniones con diferentes grupos. Detalló que en Tamazunchale sostuvo encuentros con priistas y que también tiene previsto reunirse con panistas y personas identificadas con el movimiento que lleva su nombre.

Sobre los cuestionamientos respecto a sus aspiraciones y el uso de recursos para trasladarse por el estado, Galindo aseguró que sus actividades se realizan fuera de sus responsabilidades como alcalde y afirmó:

“Me manejo con mi camioneta particular… Yo pago mi gasolina”.

También sostuvo que procura evitar actos anticipados de campaña y que conoce las restricciones legales que corresponden a su cargo. Estimó que los tiempos para definir su participación política podrían comenzar a perfilarse entre enero y febrero.

Galindo también defendió la posibilidad de construir un proyecto que trascienda las siglas partidistas y puso como ejemplo su propia trayectoria electoral en la capital potosina. Recordó que en su primera elección obtuvo 145 mil votos y en la segunda alcanzó 195 mil, resultado que atribuyó a la incorporación de simpatizantes de diferentes fuerzas políticas.

El alcalde también cuestionó la narrativa de la llamada herencia maldita, utilizada por el Gobierno estatal para referirse a administraciones anteriores, y sostuvo:

“Ha habido alcaldes extraordinarios del PRI, del PAN, sin duda, y ni Tamaulipas ni San Luis se construyó en los últimos cinco años”.

La visita a Tamazunchale también estuvo acompañada de señalamientos sobre las condiciones de seguridad, salud pública y turismo en la Huasteca. Galindo consideró que la región tiene un potencial turístico que no ha sido suficientemente aprovechado y cuestionó la falta de promoción en espacios nacionales e internacionales.