VIDEO | Estudiantes de Estomatología de la UASLP toman facultad por falta de insumos y deficiencias en clínicas

Fernanda Durán

Estudiantes de la Facultad de Estomatología de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) tomaron las instalaciones la mañana de este martes 3 de noviembre para denunciar la falta de insumos odontológicos, deficiencias en el funcionamiento de las clínicas, equipos deteriorados y dificultades administrativas que, aseguran, afectan su formación académica y la atención que brindan a los pacientes.

La manifestación comenzó alrededor de las 7:30 horas, cuando alumnos de distintos semestres se concentraron en los accesos de la Facultad, ubicada sobre la avenida Manuel Nava, donde colocaron cartulinas para exigir mejores condiciones de trabajo y cuestionar el destino de los recursos que recibe la institución por los tratamientos odontológicos.

“Sin material, NO hay clínica. Pedimos más insumos!!”, “¿DÓNDE ESTÁ TODO EL DINERO QUE ENTRA A DIARIO?!” y “NO TENEMOS MATERIAL BÁSICO PARA LAS CLÍNICAS ¿Y ASÍ NOS EXIGEN??”, fueron algunas de las consignas colocadas en el exterior.

Otros mensajes advirtieron sobre la utilización de material caducado y las condiciones de seguridad en las que realizan sus prácticas, entre ellos uno que señalaba: “Sin condiciones seguras, NO SE TRABAJA!!!”.

La protesta también provocó la suspensión de actividades académicas y el retiro de algunos docentes, mientras que hasta el mediodía de este martes la circulación sobre la avenida Manuel Nava permanecía cerrada.

Exigen hasta 350 puntos para aprobar, pese a falta de materiales

Una de las principales inconformidades de los estudiantes está relacionada con el sistema de evaluación de las prácticas clínicas, que exige acumular determinados puntos mediante tratamientos odontológicos realizados a pacientes durante el semestre.

De acuerdo con una alumna de último año, para obtener una calificación mínima aprobatoria de seis deben reunir 350 puntos, pese a que enfrentan dificultades para disponer de materiales, acceder a las instalaciones y completar los procedimientos.

La estudiante explicó que las actividades tienen distintos valores: atender una caries mediante un tratamiento de operatoria equivale a dos puntos, realizar una extracción a cinco y efectuar un cuadrante de periodoncia también a cinco.

Sin embargo, señaló que los procedimientos requieren varias sesiones y pueden quedar inconclusos por circunstancias ajenas a los alumnos, como la falta de materiales, las demoras administrativas o la ausencia de pacientes.

En el caso de una endodoncia, expuso que el tratamiento debe quedar rehabilitado con una corona para ser contabilizado, por lo que, si el paciente deja de asistir antes de completar el procedimiento, el estudiante puede perder el avance acumulado y debe comenzar nuevamente con otro caso.

A estas dificultades se suman las filas para realizar pagos, la disponibilidad limitada de espacios clínicos y las restricciones para utilizar materiales adquiridos por cuenta propia.

La alumna sostuvo que, en ocasiones, deben acudir a clínicas asignadas a otros semestres para realizar procedimientos como la toma de radiografías, lo que genera retrasos adicionales.

También denunció que los estudiantes deben asumir algunos costos de los tratamientos, además de adquirir materiales que no encuentran disponibles en la Facultad.

Las inconformidades abarcan incluso las barreras de protección utilizadas durante las prácticas, al asgurar que los guantes suministrados se rompen con facilidad, mientras que otros insumos, como resinas, materiales de impresión y productos para tratamientos odontológicos, resultan insuficientes o presentan problemas de calidad.

En ese sentido, cuestionaron que la Universidad mantenga las mismas exigencias académicas cuando no garantiza las condiciones necesarias para cumplirlas.

Dirección atribuye retrasos a reforma de adquisiciones y asegura que ya hay insumos

Mientras los estudiantes mantenían el cierre de las instalaciones, la dirección de la Facultad de Estomatología difundió un comunicado en el que reconoció que durante las últimas semanas se registraron retrasos en el suministro de insumos odontológicos.

De acuerdo con la institución, el problema se originó durante la adaptación de los procedimientos administrativos a las nuevas disposiciones de la Ley de Adquisiciones, lo que obligó a modificar y regularizar los trámites de contratación.

La dirección afirmó que desde marzo comenzaron los trabajos para solventar estos requerimientos, mediante la coordinación de la Secretaría Administrativa de la UASLP, el Órgano Interno de Control, el Comité de Adquisiciones y las autoridades de la Facultad.

Según el comunicado, los procedimientos fueron concluidos y las contrataciones quedaron regularizadas conforme a la normativa vigente.

La administración aseguró que desde la semana pasada se dispone de todos los materiales odontológicos necesarios para desarrollar normalmente las actividades académicas y clínicas.

Además, pidió a la comunidad estudiantil cuidar y utilizar adecuadamente los recursos disponibles.

Los estudiantes insistieron en que no bastaba con informar que las compras habían sido autorizadas o que los proveedores estaban contratados, sino que era necesario comprobar la entrega y disponibilidad efectiva de los productos.

Ante la inconformidad, el director de la Facultad, Alan Zumarán, sostuvo un encuentro con integrantes de las representaciones estudiantiles para escuchar las demandas y explicar las dificultades que enfrenta la institución.

Durante la reunión reconoció diversos problemas relacionados con el funcionamiento de las unidades odontológicas, el mantenimiento de las instalaciones y las condiciones de los laboratorios.

Entre las situaciones mencionadas se encuentran equipos que no funcionan, sillones odontológicos deteriorados y daños recurrentes en los pisos de algunas áreas, los cuales, según explicó, han requerido reparaciones en distintas ocasiones.

El director señaló que se habían realizado recorridos por las clínicas en compañía del personal de mantenimiento para identificar las fallas y establecer las necesidades de reparación.

Sin embargo, explicó que la atención de estos problemas también depende de trámites para solicitar materiales y autorizar intervenciones.

Incluso reconoció que algunas dificultades se presentan año tras año, particularmente los daños en pisos e instalaciones, por lo que consideró que podrían existir problemas estructurales que requieren una atención más amplia.

Respecto a los laboratorios externos que prestan servicios a la Facultad, indicó que algunos han manifestado inconformidades relacionadas con los tiempos de pago, aunque también señaló que se han detectado retrasos por parte de proveedores para presentar la documentación necesaria para procesar sus cobros.

Sobre el abastecimiento de materiales, aseguró que la administración llevaba varios meses trabajando en los procedimientos necesarios para resolver los retrasos.

No obstante, los estudiantes insistieron en que las gestiones administrativas debían traducirse en resultados concretos y no únicamente en compromisos de atención.

Otro de los reclamos planteados durante la movilización estuvo relacionado con el dinero que se cobra a los pacientes por los tratamientos realizados en las clínicas universitarias.

Un estudiante explicó que estos recursos son recibidos por la institución y no por los alumnos que ejecutan los procedimientos, por lo que cuestionó que persistan carencias de materiales, equipos y mantenimiento.

El estudiante consideró que las exigencias de evaluación han provocado que la atención a los pacientes se concentre en la acumulación de puntos:

“Pues ahora sí que nos hacen ver ya al paciente como una calificación y nos dejan de lado ese lado humano de querer ayudar”.

Los alumnos también denunciaron problemas relacionados con la asistencia de algunos docentes a las clínicas, pues aseguraron que en ocasiones deben presentarse desde las primeras horas de la mañana sin recibir aviso anticipado de que el profesor responsable no acudirá.

Asimismo, mencionaron presuntas represalias académicas y restricciones para utilizar espacios de práctica, situaciones que solicitaron revisar con las autoridades y los responsables de cada área.

Durante el encuentro, el consejero alumno Edgar Axel Torres Canela propuso establecer una mesa de trabajo con responsables de las áreas clínicas y representantes de cada semestre, para revisar directamente los problemas y acordar soluciones.

Entre los asuntos que planteó atender se encuentran la disponibilidad de equipos de rayos X para endodoncia, materiales especializados, horarios de los docentes y criterios de evaluación de las prácticas clínicas.

También propuso revisar los acuerdos previamente establecidos que, según los estudiantes, no se han cumplido, así como convocar a representantes sindicales cuando los problemas involucren al personal responsable de determinados servicios.

El director manifestó su disposición para realizar estas reuniones y atender las solicitudes con los responsables de cada área. No obstante, los manifestantes insistieron en que las respuestas debían ser concretas, definitivas y verificables, pues aseguraron que en ocasiones anteriores recibieron compromisos que no se tradujeron en cambios.

Una de las participantes explicó que los estudiantes de todos los semestres habían designado representantes para exponer sus necesidades. De acuerdo con los alumnos, los problemas se han señalado desde años anteriores y la inconformidad acumulada fue uno de los motivos para recurrir al cierre de las instalaciones.

Al término del diálogo, los manifestantes mantuvieron la exigencia de que se atendieran las principales carencias y advirtieron que podrían prolongar la toma hasta este miércoles 4 de noviembre para dar seguimiento a los compromisos de las autoridades.