Alejandro Rubín de Celis

La que transcurre ha sido una pésima legislatura y eso que todavía no cumple un año en funciones. Va que vuela para ser la peor de la historia de San Luis Potosí. Aunque algunos diputados se salvan, buena parte de ellos han dado muestras de su vocación por la opacidad y de buscar la satisfacción de intereses particulares.

La presidente de la mesa directiva, Sonia Mendoza, y algunos de quienes componen la Junta de Coordinación Política (Jucopo) ꟷEugenio Govea, Oscar Vera, Cándido Ochoaꟷ  son viejos lobos de mar en las lides políticas, y todos los que integran ese órgano de gobierno, incluidos los novicios Paola Arreola y Edson Quintanar, han puesto en práctica estrategias para evitar rendir cuentas y tomar acuerdos contrarios al interés general, incluso sin dejar huella en actas, en lo que constituye un ofensivo engaño a la ciudadanía.

Pero quizá el caso más emblemático por su antigüedad en la política y el servicio público, sus desmedidas ambiciones y el descaro de sus cuestionables acciones, es el de Eugenio Govea Arcos.

El político de marras ha sido cuatro veces diputado local y una vez senador de la República. No se le ha hecho ser gobernador, que es su mayor aspiración.

En su segunda gestión como congresista, ya en la LVII Legislatura del Estado, y como presidente de la Gran Comisión ꟷhoy Junta de Coordinación Políticaꟷ mandó regalar un arcón navideño a cada uno de sus compañeros diputados. Eduardo Martínez Benavente y Juan Ramiro Robledo, legisladores por el PRD, no lo aceptaron, y entonces Eugenio Govea ¡pidió a su chofer que subiera esos arcones a su vehículo para llevárselos a su casa!

Fiel a su vocación de opacidad, en esa legislatura Govea se opuso a que la Coordinación de Comunicación Social del Congreso recayera en el periodista Samuel Bonilla Núñez, quien había sido propuesto para el cargo y tenía un ambicioso proyecto para abrir la información del Poder Legislativo hasta donde la naciente Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública de entonces se lo permitiera, a fin de que la sociedad tuviera información oportuna y suficiente sobre todos los asuntos relevantes del Congreso.

En 2008 compitió en la interna del PAN a la gubernatura contra Alejandro Zapata y, pese a reconocer inicialmente su derrota, días después de la contienda denunció fraude y se fue contra la cúpula panista local y nacional y se declaró senador independiente. Calificó el proceso como “un cochinero” ꟷlo que fue rechazado por la dirigencia nacional que sostuvo que fue un proceso apegado a la convocatoria y al reglamento interno del PANꟷ y en enero de 2010 se incorporó a la fracción parlamentaria de Convergencia, hoy Movimiento Ciudadano (MC), partido del que se apoderó formalmente desde enero de 2013 como dirigente estatal.  

En venganza porque no obtuvo la candidatura a gobernador por el PAN, en 2009 pidió el voto de sus seguidores en favor del candidato del PRI, Fernando Toranzo Fernández. En el programa radiofónico Pulso al aire dijo sobre el supuesto fraude en su contra: “quien es capaz de robarse una elección, es capaz de robarse el dinero del pueblo”.

En distintos procesos electorales, el ex senador ha sido señalado por grupos de correligionarios por imponer candidatos a cargos de elección popular, pero nadie ha logrado removerlo o disminuir su poder e influencia al interior de Movimiento Ciudadano.

En 2015 por fin se impuso para ser candidato a gobernador por MC, elección en la que obtuvo escasos 43 mil 053 votos, 4.03 por ciento del total de sufragios emitidos.

En la actual legislatura, Eugenio Govea ha dado claras muestras de su ambición por el poder, su vocación de opacidad y su gusto por el dinero público.

En su afán por promocionarse en plataformas digitales y aprovechar la coyuntura deportiva, en mayo de este año ofreció boletos gratis para el partido de vuelta de la final del ascenso a primera división entre Atlético de San Luis y Dorados de Sinaloa, a quien diera el mayor número de Likes a su página web.

Propuso y se aprobó en la Junta de Coordinación Política ꟷconfirmado por la ex oficial mayor, Marcelina Oviedo, quien estuvo presenteꟷ que se incrementara de 60 mil a 80 mil pesos la partida para los asesores de cada diputado para compensar la reducción salarial del 10 por ciento que habían acordado como parte de la “austeridad” convocada por AMLO, a condición de que no se dejara rastro en el acta y que el aumento se perdiera en los movimientos contables del Congreso.

Junto con los otros integrantes de la Jucopo, fue acusado por la organización Ciudadanos Observando de presionar a la presidenta de la mesa directiva, Sonia Mendoza para falsificar contratos que ampararan el ilegal pago a dos asesores VIP que ganan 68 mil pesos mensuales cada uno y que fueron denunciados penalmente por esa agrupación. 

En la última de sus deplorables acciones, el contador público de profesión hizo que la Jucopo aprobara el pago de 40 mil 840 pesos para que él y un acompañante asistan a la Convención Nacional del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, a celebrarse en octubre próximo en Guadalajara, Jalisco. Dinero público para fines privados.   

Eugenio Govea Arcos es una acabada expresión de lo que representa la ambición del poder, la corrupción, la opacidad y el saqueo del patrimonio público, propios de un buen número de integrantes de la llamada clase política.  

Aunque ha sostenido que no le obsesiona la gubernatura, ya lleva dos intentos y va por el tercero en 2021 y, seguramente, si no consigue la candidatura a través de una coalición ꟷque es lo más probableꟷ, se irá por la libre para aprovechar las prerrogativas de campaña, o bien negociará con otros partidos para que algo del reparto de cargos le toque: una diputación federal o a caso repetir como diputado local en la lista plurinominal de su partido.

Los electores ya tienen suficientes elementos para juzgar si este personaje merece ocupar otro cargo público.