Desiree Madrid
Un grupo de productores de frijol mantiene un bloqueo sobre la carretera a Villa de Arriaga, a la altura del kilómetro 58, como medida de presión ante la falta de respuesta tanto del Gobierno Federal como del Estado para la comercialización de su cosecha. En el sitio, los agricultores anticipan una protesta prolongada mientras esperan una solución.
De acuerdo con testimonios en el lugar, la inconformidad se centra en la imposibilidad de vender su producción a través del programa federal correspondiente, donde no han sido recibidos ni incluidos.
“Son más de 200 productores los que no han podido ingresar su producción… no han podido venderla”, se expuso durante la reunión sostenida en el punto del bloqueo.
La situación, explicaron, se agravó luego de que intentaran gestionar atención directa en la Ciudad de México sin éxito.
“Buscaron poder reunirse… sin embargo, al final no fueron atendidos y no se les dio la cita”, se relató durante la transmisión de los hechos, lo que incrementó la frustración entre los agricultores.
En paralelo, representantes del Gobierno del Estado acudieron al sitio para dialogar con los inconformes. Uno de ellos reconoció que la administración estatal no cuenta con un programa directo para la compra de granos, aunque se planteó la posibilidad de generar un mecanismo de apoyo.
“El Gobierno del Estado no se dedica a comprar… se tiene que hacer una adaptación para poderlo hacer”, explicó.
Sin embargo, las propuestas no lograron desactivar el bloqueo, pues los productores cuestionaron la viabilidad de los apoyos planteados y que serían insuficientes frente a sus necesidades.
“Si nos va a comprar 500 kilos… no salimos de nada”, reclamó uno de los participantes, al referirse a los volúmenes que podrían ser adquiridos.
Además del problema de comercialización, los agricultores expusieron el impacto de los costos de producción y del mercado.
“El costo por hectárea… nos sale a ocho mil pesos la tonelada”, señalaron, al advertir que los precios actuales no cubren sus gastos, lo que compromete la viabilidad de la actividad.
Otro de los puntos que generó inconformidad fue el reclamo por abandono institucional. “No hay programas para los agricultores… estamos bien, bien abandonados”, expresó uno de los asistentes, quien también mencionó el encarecimiento del diésel y de las refacciones como factores adicionales que afectan al sector.
Durante el intercambio, algunos productores insistieron en que la solución debe venir del ámbito federal, al tratarse de un programa nacional.
“Este asunto es meramente federal, no es estatal”, se señaló, al tiempo que pidieron la presencia de autoridades de ese nivel en el lugar para establecer acuerdos.
La posibilidad de mantener o incluso intensificar la protesta también fue planteada abiertamente entre los manifestantes.
“Si no hay solución, permanecemos en plantón, así de claro”, advirtió uno de los agricultores.
Frente a esto, funcionarios estatales propusieron fungir como enlace para facilitar una reunión con instancias federales.
“Lo que necesitamos es encontrar acuerdos… que se les abran las puertas y puedan exponer esto”, señalaron, aunque sin ofrecer fechas concretas para dicha gestión.
Mientras tanto, el bloqueo continúa, donde la Guardia Civil Estatal mantiene presencia.
El conflicto, que se ha gestado desde semanas atrás sin una respuesta clara, refleja las dificultades que enfrentan pequeños productores para colocar su cosecha en programas institucionales, así como la dependencia de decisiones que rebasan el ámbito local. Por ahora, los agricultores mantienen su postura a la espera de una respuesta concreta que les permita destrabar la situación.





