Astrolabio

Turquia-11019819-1024x1024

 

Siria (16 de febrero de 2016).- Cerca de 50 civiles, incluyendo varios menores de edad, fueron muertos en los ataques contra cinco hospitales y dos escuelas en las provincias de Aleppo e Idlib, en Siria, informó la Organización de Naciones Unidas (ONU).

En su conferencia de prensa diaria, el vocero de la ONU, Farhan Haq, expresó que el secretario general del organismo, Ban Ki-moon, estaba “profundamente preocupado” por los informes sobre los ataques que “mataron cerca de 50 civiles, incluyendo niños, y que causaron heridas a muchos”.

Haq explicó que la ONU basaba su cálculo de bajas en “varias fuentes en el terreno”, incluido el Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef) y el grupo civil Médicos Sin Fronteras (MSF), ambas con personal desplegado en los hospitales agredidos.

“Estos ataques son una descarada violación del derecho internacional, y entre otras consecuencias están degradando aún más el devastado sistema de salud y evitando el acceso a la educación en Siria”, resaltó Haq, que además advirtió que estos ataques “arrojan una sombra” a los acuerdos sobre el cese de hostilidades en Siria logrados la semana pasada en Munich por las potencias mundiales.

“Debemos capitalizar los acuerdos alcanzados y traducirlos en acciones para que la credibilidad y la confianza depositada en el Grupo Internacional de Apoyo a Siria, así como en la comunidad internacional, estén justificadas”, aseguró Haq.

Por su parte, El gobierno de Estados Unidos condenó este lunes los bombardeos en el norte de Siria contra hospitales, uno de ellos de Médicos Sin Fronteras, y fustigó una vez más al régimen sirio y a su aliado ruso.

El departamento de Estado criticó en un duro comunicado “la brutalidad del régimen de Asad” y puso “en duda la voluntad y/o la capacidad de Rusia de contribuir a detenerla”.

Los ataques de este lunes sucedieron en el marco de la ofensiva conducida por Rusia en contra de supuestos terroristas alrededor de la ciudad de Aleppo, y que gobiernos de Occidente han señalado como dirigida contra grupos opositores al gobierno sirio.

Anthony Lake, director de Unicef, señaló en un comunicado su consternación ante los ataques, y precisó que al menos seis menores de edad murieron en la ofensiva contra hospitales en la comunidad de Azaz, en Aleppo.

Desde que comenzó en marzo de 2011 el conflicto en Siria ha causado la muerte de 470 mil personas, de acuerdo con un informe difundido la semana pasado por el grupo civil Centro Sirio de Investigaciones sobre Políticas (SCPR).

Estados Unidos, entre la espada y la pared.

Estados Unidos exhortó este lunes a Rusia y a Turquía a evitar cualquier tipo de escalada en el conflicto sirio ante el tono cada vez más virulento que emplean Moscú y Ankara a propósito de sus operaciones militares en Siria.

“Es importante que rusos y turcos hablen directamente y tomen medidas para impedir una escalada”, dijo a la AFP un portavoz del departamento de Estado.

Las tensiones con Turquía se han acentuado debido al apoyo de Moscú al presidente Bashar Al Asad y la campaña de bombardeos aéreos rusos contra lo que considera blancos “terroristas” en Siria.

El cruce de declaraciones acaloradas han debilitado las esperanzas de un cese al fuego esta se,ama em Siria.

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, acusó más temprano a Rusia de actúa como una “organización terrorista” en Siria, y de empeorar la situación de la crisis de refugiados en las fronteras de Turquía a través de sus “ataques brutales contra civiles”.

Turquía respalda hace mucho tiempo una salida del poder de Asad y, como otras naciones occidentales, acusa a Rusia de bombardear en Siria a los opositores moderados -respaldados por Washington y sus aliados-, en lugar de atacar al grupo Estado Islámico.

Mientras, Moscú considera que los bombardeos sobre posiciones kurdas y del régimen de Asad en el norte del país son una acción “provocativa”.

Ankara ha prometido continuar sus ataques contra combatientes kurdos, a quienes acusa de estar vinculado al Partido de Trabajadores de Kurdistán, con décadas de insurgencia en Turquía.

Pero los estadounidenses reclaman desde hace diez días a Moscú que cese sus bombardeos en el norte de Siria en apoyo a las fuerzas gubernamentales del régimen de Bashar Al Asad.

Washington se encuentra en una posición incómoda: es aliado de Turquía en la coalición internacional contra el EI y en la OTAN, pero también respalda a los kurdo-sirios.

Y a la vez, Washington es aliado de Rusia en los esfuerzos por hallar una salida diplomática a la guerra en Siria, que se tradujeron el jueves en un acuerdo para un eventual “cese de hostilidades” y una “tregua humanitaria”.

Fuente: NW Noticias.

 

Leave a Reply

A+