Ambulantaje descontrolado agrava la crisis del Centro Histórico de SLP, advierte empresaria

Foto: Astrolabio

María Ruiz

El desorden en el ambulantaje es el problema más grave que enfrenta actualmente el Centro Histórico y el principal factor que ha detonado una crisis económica y social sin precedentes, advirtió la empresaria capitalina Alejandrina Cedillo, especialista en ventas.

“El ambulantaje siempre ha sido una de las cuestiones que tienen en una situación muy crítica al Centro Histórico”, señaló, al explicar que esta actividad informal genera diversas problemáticas que afectan tanto a comerciantes establecidos como a visitantes y usuarios de la zona.

Cedillo afirmó que, de acuerdo con testimonios y estudios realizados por los propios empresarios, algunos ambulantes actúan como halcones, vigilando entradas y salidas de comerciantes y empresarios.

“Entonces están vigilando entradas y salidas de comerciantes y empresarios, por eso es muy, muy importante poder reordenar el tema del ambulantaje”, subrayó.

Explicó que el impacto del comercio informal no radica en una competencia desleal, sino en que impide el libre tránsito y desincentiva la visita al primer cuadro de la ciudad.

“La manera que afecta el ambulantaje al establecido es porque no permite el libre tránsito de las personas que nos visitan y de los mismos usuarios del centro”, puntualizó.

A este problema se suma el deterioro ambiental, ya que la venta en la vía pública mantiene las calles sucias. Además, con base en estadísticas y estudios realizados por comerciantes e instituciones gubernamentales, señaló que el 80 por ciento de los ambulantes está controlado por líderes de organizaciones, mientras que solo el 20 por ciento corresponde a casos de subsistencia.

“Estamos hablando de que son empleados de estos líderes y que los tienen vendiendo en la calle”, expresó, al añadir que estas personas merecen condiciones laborales más dignas.

La empresaria señaló que estas prácticas han impactado directamente en el desarrollo económico del Centro Histórico, provocando la salida de negocios formales y la disminución de clientes.

Indicó que durante décadas se ha insistido en que el ambulantaje representa competencia desleal, cuando en realidad el problema central es el desorden y la falta de regulación, lo que genera un entorno poco atractivo para la inversión y el turismo.

En segundo lugar, Cedillo mencionó la inseguridad como una problemática constante que se ha agudizado en los últimos años, afectando tanto a comerciantes como a trabajadores y visitantes; situación que se ve reforzada por la falta de coordinación entre las autoridades encargadas de la vigilancia y el orden en el Centro Histórico.

Como tercera causa, destacó el incremento de personas en situación de indigencia, el cual aumentó hasta en un 30 por ciento a partir de la pandemia de 2020 y es un tema que ha sido expuesto en reiteradas ocasiones al DIF municipal, sin que exista una respuesta clara.

“Son puras evasivas, lo cual da a entender que no tienen ni la visión ni la sensibilidad, ni idea de cómo tratar esa situación”, afirmó.

Cedillo también criticó la deficiente coordinación institucional en materia de seguridad, al señalar que una misma persona preside el Consejo de Seguridad y la representación del Centro Histórico.

“No hay una buena coordinación desde una persona que preside el Consejo de Seguridad y al mismo tiempo la presidencia de nuestro centro”, dijo, al referirse a Mónica Heredia, a quien identificó como impulsada por el alcalde.

Respecto al diálogo con las autoridades municipales, la empresaria reconoció que sí hubo acercamientos, aunque decidió romperlos ante la falta de resultados.

“Nos dieron largas, nos dieron promesas que no se cumplieron”, expresó.

Recordó que el padrón elaborado por el propio municipio detectó la existencia de 446 ambulantes sin permiso, una cifra que, en su opinión, debería haber derivado en acciones inmediatas.

Detalló que durante todo 2025, de esos 446 ambulantes sin autorización, solo 50 fueron retirados, lo que evidencia la existencia de acuerdos con líderes del comercio informal.

“Cualquier lógica elemental te diría que si no tienen permiso se retiren de la venta en la vía pública”, sostuvo.

Finalmente, subrayó que el presidente municipal Enrique Galido Ceballos se encuentra en su cuarto año de gobierno, por lo que ya no existen justificaciones para no atender la problemática del Centro Histórico.

“Ya no habría ningún pretexto”, concluyó, al afirmar que comerciantes y empresarios han compartido durante años diagnósticos y propuestas basadas en décadas de experiencia en la zona, sin que haya resultados a la medida del problema.