Astrolabio

“¡Apaguen esta chingadera!”, pero Diego ya había muerto

“¡Apaguen esta chingadera!”, pero Diego ya había muerto

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Por: Eduardo Delgado.

Luego de rescatar a otro menor y ante la imposibilidad de liberar a Diego, quien permanecía atorado en el ducto del extractor de agua de la alberca, el Coordinador Deportivo de la Universidad, Luis Antonio Cuevas García, ordenó con un grito desesperado: “¡Apaguen esta chingadera!”.

Lo anterior quedó asentado en la declaración que el funcionario universitario rindió ante elementos de la Policía Ministerial del Estado, que obra en la averiguación previa AP/PGJE/SLP/IE/0421/2015, como parte del informe que los policías le rindieron Agente del Ministerio Público del Fuero Común de Investigaciones Especiales, Hugo César Azuara Arguelles.

Además de Diego González Ruiz, quien falleció ahogado el pasado 17 de julio, otro niño de 9 años fue rescatado en el mismo incidente.

Cuevas García refirió primero que aproximadamente a las 13 horas con 20 minutos observó a “tres niños” jugando en el interior de la alberca y uno le gritó: “Profe, se atoró un niño”.

De inmediato, narró, se arrojó al agua para auxiliar y al llegar al punto, “vio que estaban atorados dos niños en los ductos de succión…logrando rescatar a uno”.

El directivo universitario reportó lo anterior a los agentes de la corporación policiaca, José Adrián Pérez Muñiz, Gustavo Sánchez Vázquez y al jefe de grupo de seguridad y custodia, Gerardo Martínez Arias.

Les expuso también que eran tres los ductos en el punto del incidente, “dos de ellos sin protección”, lo que confirma lo declarado por Sergio Hugo Vizcarra Moreno, Director Deportivo en la UASLP, en conferencia de prensa que ofreció el mismo día del incidente, en sentido de que el ducto “no tenía rejilla”.

El coordinador deportivo precisó que al ver que junto con otros dos compañeros y una paramédico no podían zafar a Diego gritó: “¡Apaguen esta chingadera!”.

Enseguida otro de sus compañeros, Armando Mariscal, buscó los interruptores y los apagó, y así “fue la única manera que lograron zafar al niño”.

Los paramédicos “que iban con el grupo”, añadió, intervinieron de manera inmediata, sin embargo aseguró que él no se percató si Diego “todavía tenía signos vitales”, porque dejo a los rescatistas realizar su trabajo, quienes enseguida trasladaron al infante hospital a bordo de una ambulancia.

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