María Ruiz
El Ayuntamiento de San Luis Potosí oculta la compra de un sistema de monitoreo de calidad del aire instalado en abril de 2024 —aún en el primer trienio Enrique Galindo Ceballos—, pese a que en numerosas ocasiones el alcalde y funcionarios de su gabinete hicieron referencia a la adquisición..
A través de la solicitud de información con folio 240474426000018, Astrolabio Diario Digital requirió la información detallada sobre este sistema, así como el costo, estado operativo, inventario, además de los informes técnicos de funcionalidad, proyectos de modernización y planes de compra de nuevos monitores de la calidad del aire.
Sin embargo, ante todos estos requerimientos, la Dirección de Gestión Ecológica y Manejo de Residuos de la capital, encabezada por Jaime Mendieta, se limitó a responder que “los dispositivos monitores de la calidad del aire se encuentra en planes de elaboración del proyecto, tanto en proceso de las gestiones administrativas así como las gestiones necesarias para cumplir con las exigencias y condiciones que esta dirección busca con esta tecnología (sic)”.
La negativa a entregar esta información adquiere peso en este momento porque el sistema fue presentado por Galindo Ceballos como una herramienta para fortalecer la gestión ambiental y ofrecer mediciones que permitieran entender la evolución de la calidad del aire en la ciudad.
El edil había informado que en la capital serían instalados semáforos inteligentes que medirían la calidad del aire, incluso aseveró que los monitores funcionaban correctamente y que el Ayuntamiento ya analizaba los resultados.
En ese momento, el alcalde afirmó que solo se monitoreaba el aire del Centro Histórico.
Incluso, quien fungía como director de Ecología, Maximino Jasso Padrón, en junio de 2024 afirmó que los medidores de calidad del aire ya estaban en plena operación y habían sido calibrados para garantizar su precisión.
“Nuestros medidores están en operación. Nosotros ya podemos ingresar al centro de telecomunicaciones en Centro Unión y verificar tanto la calidad del aire como el peso atmosférico”, afirmó el funcionario en aquella ocasión.
Jasso Padrón también mencionó que estos monitores se encontraban instalados en ubicaciones estratégicas como avenida Chapultepec con Periférico, Fray Diego de la Magdalena con Vasco de Quiroga, y Gálvez con carretera 57, para obtener un panorama detallado de las variaciones en la calidad del aire en diferentes puntos de la ciudad.
Sin embargo, a más de un año y medio de su instalación, la autoridad dice no contar con registros sobre su operación y, pese a sus múltiples declaraciones, asegura que apenas está en elaboración el proyecto.
En junio de 2025, el titular de Ecología aceptó que las mediciones de estos monitores no podrían considerarse oficiales debido a que, al ser movidos de un lugar específico a otro, pierden precisión y eficacia. Por esta razón, informó que todos los monitores habían sido ubicados en la Unidad Administrativa Municipal.
En enero de 2026, las que autoridades ambientales municipales admitieron limitaciones técnicas de los equipos, como costos elevados de mantenimiento y dificultades para cumplir con estándares normativos.
Aunque en declaraciones públicas funcionarios como Jaime Mendieta han mencionado la intención de migrar hacia sensores más modernos y replantear por completo la estrategia de monitoreo ambiental, en su respuesta a la solicitud de información indica que aún no existe un proyecto concreto que respalde un proceso de actualización del sistema.
Astrolabio también buscó la licitación pública, adjudicación directa o proceso de invitación restringida mediante el que se adquirieron estos equipos; sin embargo, ni estos documentos ni el contrato o factura de compra fueron publicados por el Ayuntamiento de San Luis Potosí en la Plataforma Estatal de Transparencia, lo que suma una omisión más de parte de la autoridad municipal.
De igual forma, se buscaron los equipos en el inventario de bienes muebles del Gobierno Municipal, pero tampoco se encuentran registrados entre los 45 mil 976 bienes que reporta el Ayuntamiento.
El conjunto de respuestas dispuestas en la solicitud de información dibuja un panorama en el que, en sus declaraciones, el Ayuntamiento había aceptado la compra y operación de los equipos; sin embargo, de forma oficial no acepta la adquisición y se niega a entregar la documentación que se le pide.
La respuesta del Ayuntamiento de San Luis Potosí impide saber qué ha ocurrido con los equipos desde su instalación y bajo qué condiciones operan actualmente.





