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CIUDAD DE MÉXICO (8 de Noviembre de 2015) A la muerte, en 1994, del candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio Murrieta, Agustín Basave Benítez se convirtió en uno de los protectores de Luis Donaldo Colosio Riojas, hijo de su entrañable amigo.

Tal es la cercanía entre Basave Benítez y Colosio Riojas que Agustín Basave Alanís, hijo del nuevo presidente nacional del PRD, y el junior de Colosio Murrieta no solamente son entrañables amigos, sino también socios del despacho de abogados Basave-Colosio-Sánchez, en donde también figura Manuel Sánchez O’Sullivan.

La más reciente imagen de Basave Benítez y Colosio Riojas ocurrió en la presentación del libro Colosio, el futuro que no fue, el 21 de marzo del año pasado, dos días antes del vigésimo aniversario luctuoso del candidato priista a la Presidencia.

Fanático del futbol, Basave Benítez, originario de Monterrey, Nuevo León,  es fiel seguidor de Los Rayados y no los cambia por nada, igual que a sus ideales socialdemócratas, que intentó desarrollar dentro del PRI hasta el 4 de enero de 2002, cuando decidió renunciar a ese partido luego de casi 20 años de militancia.

Entonces, Basave dijo que desde el asesinato de Colosio tenía la esperanza, menguada, herida, de que el PRI, sin la  Presidencia y solamente con sus bases, podría renacer.

“Un partido en el cual la historia sea plataforma hacia el futuro, y no ancla hacia el pasado, un partido no de sectores, sino de causas ciudadanas, un partido socialdemócrata, moderno, nuevo. Sin embargo, el resultado de la decimoctava Asamblea fue otro”, dijo como parte de su despedida al PRI.

Durante su alejamiento de la vida partidista, Basave, doctor en Ciencia Política por la Universidad de Oxford, maestro en Administración Pública y Políticas Públicas por la Universidad de Purdue y licenciado en Sistemas de Computación Administrativa del Tecnológico de Monterrey, se dedicó a la vida académica.

La unción de Basave como dirigente del PRD fue prácticamente acordada por todas las corrientes perredistas desde hace más de dos meses, cuando, a la renuncia de Carlos Navarrete, se empezó a manejar que el exembajador en Irlanda entre 2002 y 2004, durante la administración de Vicente Fox, sería el sucesor.

Fundador de la Corriente Renovación y Renacimiento dentro del PRI, Basave rechazó alguna vez que Fox, con quien coincidió en el Grupo San Ángel, a partir de junio de 1994, lo hubiera cooptado con el cargo diplomático.

El exdiputado federal en la LV legislatura (1991-1994) pidió licencia a la Cámara de Diputados, a la cual regresó en la actual Legislatura, para inscribirse al PRD y enfilarse como sucesor de Carlos Navarrete, que tuvo que dejar el cargo luego de los malos resultados que obtuvo el PRD en las elecciones del 7 de junio pasado.

De esta manera, Basave Benítez se convertirá en el presidente número trece del PRD, de los cuales, con Basave, serán seis los que han sido militantes del PRI: Cuauhtémoc Cárdenas, Roberto Robles, Porfirio Muñoz Ledo, Andrés Manuel López Obrador y Leonel Cota.

Ante la renuncia anticipada de Navarrete, al expresidente de la Fundación Colosio le tocará seleccionar a los candidatos del PRD para las 13 gubernaturas que se disputarán el próximo año, incluida la extraordinaria de Colima, el 17 de enero, donde se maneja ya una primera alianza con el PAN.

Basave entra a dirigir al PRD en el peor momento de su existencia: cuando tiene encima a Morena; cuando el porcentaje electoral obtenido es el más bajo en la historia; en el momento que se vincula a ese partido con el crimen organizado, principalmente en Iguala y en general en el estado de Guerrero, y con el fantasma de una alianza con el PAN para las elecciones presidenciales de 2018.

Fuente: Excelsior