Antonio González Vázquez

Si algo puede servir de consuelo a los diputados de la LXII Legislatura es que no son tan burros como sus antecesores, mejo  conocidos como los de la Ecuación Corrupta; dejaron la vara muy alta y algo difícil de igualar.

En la última evaluación que realizó Congreso Calificado a los integrantes de la  XLI Legislatura en septiembre de 2018, los 27 diputados obtuvieron calificaciones menores a cinco. Es decir, los 27 salieron reprobados.

Los actuales diputados están cerca de igualar tan negativo récord, pues la cuarta evaluación trimestral de septiembre de 2019, arrojó 23 reprobados y cuatro aprobados.

En el último trimestre de la legislatura anterior, 10 de los 27 diputados obtuvieron calificación menor a uno, al ir de menos 0.2 a 0.9.

Por el contrario, en la actual legislatura solamente tres diputados alcanzaron calificaciones de menos cero.

La calificación más alta en la anterior legislatura fue de 4.6, mientras que ahora fue de 7.75.

Incluso, el único diputado de la anterior legislatura que se mantiene en su curul por su reelección y que “mejoró” su calificación es Óscar Vera Fábregat. En septiembre de 2018 se había despedido con un tres y ahora logró un cinco. Como sea, ha reprobado en  las dos legislaturas.

Dos diputadas de Morena, Alejandra Valdés y Rosa Zúñiga Luna lograron calificaciones más bajas que cualquier diputado de la anterior legislatura: Valdés tuvo menos 4.5 y Zúñiga, menos 1.25.  La calificación más baja en la anterior legislatura fue de José Ricardo García Melo, con menos 0.9