Mario García Valdez prometió que no encubriría a nadie…

 

La situación financiera del Ayuntamiento capitalino ha derivado en una situación caótica que “sepultó” la carrera política de Mario García Valdez. Los artífices de ese proyecto pretendían encumbrarlo como gobernador en el sexenio que esta por emprender Juan Manuel Carreras López. Fracasaron de manera rotunda.

Juan Ramón Nieto Navarro dejó la Tesorería municipal para pasar al cargo de Secretario General del Ayuntamiento capitalino para suplir a Manuel Lozano Nieto, cuyo grupo político identificado con el empresario Pablo Valladares fracasó en su propósito de encumbrarlo al “Meme” como alcalde durante el trienio que está por comenzar Ricardo Gallardo Juárez.

Hace unas dos semanas, cuando Nieto Navarro acudió a la estación de bomberos para dar a conocer el acuerdo de pago del adeudo con los “apagafuegos”, el funcionario explicó que el desorden financiero se originó porque los ingresos municipales son muy inferiores a la deuda. A nadie convence.

El, mejor que nadie, sabe que el desorden financiero tiene otro trasfondo. Al asumir el cargo de presidente municipal en sustitución de la priista Victoria Labastida Aguirre aseguró que él no sería “tapadera” de nadie. Incumplió.

La comuna capitalina está en la bancarrota y derivado de la miseria económica se desataron, primero, reclamos de proveedores en demanda de pagos de pasivos. Sin respuesta del responsable de darles la cara, el tesorero Juan José Bolaños Guangorena, le suspendieron sus servicios, como el suministro de gasolina, que afecta la operación no solo de la dirección de Parques y Jardines. Igual están paralizadas otras áreas, como Imagen Urbana, Ecología y Parquímetros.

El pago de nómina agrava la situación y derivado de ello se han visto a instructoras de zumba en protesta singular en la Unidad Administrativa Municipal porque no han recibido su paga.

Podría ser que el monto de los pasivos supere los ingresos municipales, pero si ello se le añade el desorden financiero en la Tesorería Municipal, al haber excedido el gasto programado en un plazo menor al establecido, las cosas se complican. Aquello se ha convertido en un caos de dimensiones incalculables.

Gonzalo Benavente González, de quien vale la pena recordar primero que hace cinco años se dio de alta como miembro del Partido Acción Nacional, cuyo entonces dirigente estatal, Marco Antonio Gama Basarte, convocó a rueda de prensa para presentarlo como nuevo integrante de ese instituto político, contendió en los pasados comicios como candidato a diputado local por el VII Distrito postulado por la alianza partidaria conformada por los partidos de la Revolución Democrática y del Trabajo.

Durante la gestión del ex gobernador priista, Fernando Silva Nieto (1997-2003) Gonzalo Benavente fungió como director de Pensiones. Hoy forma parte del equipo de entrega-recepción de la comuna, designado por Ricardo Gallardo.

En esa condición, hace unas semanas, expuso las condiciones financieras del Ayuntamiento “son precarias” y que a pesar de ello los funcionarios salientes “quieren esconder y simular la situación real de las arcas municipales”. En otras palabras finanzas “maquilladas”.

Porque, explicó, “dejarán un supuesto déficit de 95 millones de pesos pero en realidad es de más de 900 millones de pesos; heredando un grave problema a la siguiente administración”, advirtió.

Entre funcionarios municipales bien pueden andar de la greña, como el Oficial Mayor, Pedro Mario Hidalgo Martínez, con el Tesorero, Juan José Bolaños Guangorena. el problema es que el único responsable del caos es Mario García Valdez, quien prefirió beneficiar a un grupo de empresarios (entre ellos potosinos) con el contrato firmado con la empresa Panavi, para renovar las luminarias de vapor de sodio por luminarias lámparas Led´s, en cuyo caso comprometió más de mil 300 millones de pesos, cuando se ha propagado la sospecha de que el proyecto, incluido el mantenimiento, no excede de un valor de 500 millones.

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