La Casa de Gobierno es un inmueble localizado en la zona residencial de San Luis Potosí, en el número 122 de la avenida Montañas Rocallosas, edificada por órdenes del ex gobernador Carlos Jonguitud Barrios, se ha convertido en un extraño misterio, tanto porque la autoridad ha reconocido que en ella no habita nadie y porque por otro lado, hace cuestión de semanas, la policía estatal ha impedido a manifestantes llegar hasta ese punto para protestar.

De hace años se ha calificado al doctor, Fernando Toranzo Fernández, como un gobernador “gris” y “ausente”. El galeno le delegó su responsabilidad a su ex secretario general y ahora candidato a diputado federal por el IV Distrito, Cándido Ochoa Rojas; de allí que se le consideraba el auténtico mandamás y no es de dudarse que este siga en esa condición.

El marcado ausentismo del gobernador constitucional.

Una ocasión los periodistas fueron convocados a un evento en Casa de Gobierno y el no estuvo presente el mandatario constitucional. Su ausencia se trató de justificar con la versión de que había viajado de urgencia a la ciudad de México. Pocos o nadie de los que la escucharon la creyeron. El acto lo presidio Cándido Ochoa Rojas.

El marcado ausentismo del gobernador en palacio de Gobierno también le abona al calificativo seguido de “gris”. Su último acto en la sede oficial del Poder Ejecutivo, garantizado, se podría dar como un hecho la noche del 15 de septiembre, con motivo de la celebración del tradicional Grito de la Independencia.

Porque el pasado 4 de marzo, junto con su esposa, María Luisa Ramos Segura, puso en operación el ascensor del estacionamiento de la plaza de Los Fundadores y enseguida presidio un acto de entrega de una unidad a los bomberos, cuyo evento se realizó frente a palacio de Gobierno.

El próximo sábado se cumple un mes de que el mandatario potosino y el presidente Enrique Peña Nieto entregaron la modernización del anillo periférico norponiente. Hace diez días, el 30 de marzo, acudió a una reunión de gabinete, celebrada en las oficinas que ocupa la Secretaría de Desarrollo Económico en el Centro Potosinos de Convenciones y Exposiciones.

Esa ocasión un grupo de reporteros intentó entrevistarle, pero el médico de profesión se declaró impedido para conceder la entrevista. “No hablo; hay veda”, se excusó Toranzo Fernández y se retiró del lugar.

El misterio entorno a la Casa de Gobierno, más allá de que nadie habita en ella, se recrudece si se toma en cuenta que el mes pasado policías estatales le impidieron por lo menos a dos grupos disidentes, uno de ellos de taxistas, siquiera llegar a la esquina de Picachos y Montañas Rocallosas.

En suma surgen dos enormes interrogantes: la primera, más importante y tan extraña como la segunda… “¿Qué asuntos habrá tratado la consejera presidenta del CEEPAC ayer por la mañana en Montañas Rocallosas? Y la segunda: “¿Con quien?”.

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