Astrolabio

 

El problema no es de comunicación sino de eficiencia. El problema no es publicar bonitos boletines en la prensa y repetir como pericos que San Luis es una entidad tranquila. No basta hablar y hablar, hace falta trabajar. Considerar que la percepción de inseguridad mayoritaria en la sociedad por problemas de comunicación es de una ingenuidad que raya en la ridiculez. Eso lo debería saber con cierta certeza el secretario general de gobierno. Alejandro Leal, puesto que él mismo se dedicaba a venderle gacetillas al gobierno.

 

No es una novedad, cada que se publica la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública que elabora el INEGI, el gobierno minimiza los resultados.

Desde 2011 y hasta 2015, como en su momento lo publicó Astrolabio, la percepción de inseguridad es con mucho más que un problema de comunicación. En 2011, la percepción de inseguridad era de 76.3; en 2012, de 60.0; en 2013, de 77.8; en 2014, de 73.1 y en 2015, de 69.2.

O sea, no es que la Coordinación de Comunicación Social no tenga idea de cómo hacer boletines o que el área de prensa de la Secretaría de Seguridad pública no sepa cómo hacer una campaña de medios para destacar la buena seguridad. Lo que ocurre es que no se dan los resultados que la sociedad esperaba a partir de los compromisos del gobernador Carreras.

 

La percepción de inseguridad deriva de la falta de confianza en el gobierno y en las instituciones de seguridad y procuración de justicia. Si el secretario Leal en serio cree que es un problema de comunicación, pues mejor debería regresarse a su negocio de venta de gacetillas.

La causa de la percepción negativa tan elevada tiene una explicación muy clara y categórica: El porcentaje de confianza en la policía estatal es de apenas 40.7 y el de la policía Ministerial es de 40.8. La confianza en la Procuraduría General de Justicia y el Ministerio Público es de tan solo de 43.7.

 

Pero eso no es todo, persiste la percepción de inseguridad porque como lo reitera hoy este diario digital, en 2015 hubo 275 personas ejecutadas y en lo que va de la administración de Juan Manuel Carreras van ya más de 150.

 

Si pese a eso, el secretario general estima que es un problema de comunicación, entonces la verdad es que si está pelón.

Leave a Reply

A+