Astrolabio

Por Antonio González Vázquez

“Mi sobrino fue a llevar a una tía a su casa, eran las diez y media de la noche, es mentira que era de madrugada, traía una camioneta blanca, le marcaron el alto…no traen ningún señalamiento de que sean policías, no traen ninguna señal, las camionetas no traen placas; si a mi me para alguien que no se que es una autoridad ¿qué hago?, si me para un tránsito me paro, si me para una camioneta de la policía me paro, pero personas sin placas, armados y antes le chocaron la camioneta a mi hijo.

Fue una ráfaga que le tiraron a la camioneta para fingir que era un enfrentamiento con delincuentes, le pusieron una pistola a mi hijo en la camioneta, y mi hijo es una persona…aquí tengo una foto, pero vayan ahora a Valle de los Cedros y podrán atestiguar que mi hijo era una persona correcta, un joven de estudios, un joven de trabajo.

No es posible que cinco o seis personas armadas ataquen a dos criaturas, que lo pueden golpear fácilmente, someterlo a golpes, porque usaron las armas. Ella gracias a dios está bien (la acompañante de Enrique), la pólvora solo le lastimó el ojo derecho.

En cinco minutos, los mismos policías agarraron a la niña y la llevaron al Ministerio Público para declarar, después fueron por la mamá para llevarla al hospital donde estaba mi hijo, ahí estaba, abatiéndose entre la vida y la muerte. No se vale eso, no se vale.

No le pido a las autoridades que hagan justicia, les exijo en nombre de todos los potosinos y mexicanos que resuelvan estos casos, no el mío, son miles de gentes que están apareciendo muertas, colgadas haciendo cosas y entre ellas hay muchos inocentes”.

Es lo que le dijo Marco Antonio González al  jefe de la Policía Ministerial del Estado, José Guadalupe Castillo Celestino. Se lo dijo de frente al comandante, se lo dijo el abuelo de Enrique, a quien presuntamente agentes de la Policía Ministerial acribillaron por el simple hecho de no hacer alto ante un convoy no identificado de agentes el pasado 28 de junio aproximadamente a las 10:30 de la noche.

Historias como la de Enrique masacrado por “civiles armados” que habrían sido más bien de la Policía Ministerial, no son una excepción para los potosinos. Las corporaciones locales no son los profesionales que se esperaría ni mucho menos respetuosas de la ley como es obligación legal.

Basta recordar aquel 30 de mayo de 2016 cuando agentes de Seguridad Pública del Estado “confundieron” a un grupo de jóvenes con peligrosos delincuentes y los acribillaron cuando viajaban en una camioneta en el municipio de Villa de Arista.

Ese día, la policía mató a Alondra de tan solo 18 años de edad.

Pues bien, ahora mataron a Enrique de 25 años de edad y como en el caso de Alondra, los policías agresores intentaron sembrar armas.

Así son algunos policías en San Luis, primero matan y luego averiguan.

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