Astrolabio

 

Indebidamente, nos hemos acostumbrado a que los escándalos en instituciones y entre personajes públicos queden sepultados en el lodo y se les deje en la absoluta impunidad puesto que eso es lo más conveniente para muchos, menos para la sociedad.

Desde el poder público o en el ámbito de los partidos políticos, por ejemplo, de vez en cuando se destapan cloacas y antes de que todos se cubran de mierda, las tapan con urgencia y complicidad.

Pasan los días y seguramente pasarán muchos más sin que el gobierno de Juan Manuel Carreras López aclare y sancione el presunto caso de espionaje telefónico que denunció el secretario de Finanzas, José Luis Ugalde.

 

Es seguro que el galimatías creado por todo el gabinete de seguridad y por el mismo ejecutivo, en torno al misterio de la existencia, no comprobada, del equipo de espionaje, irá a quedar en el olvido.

La denuncia presentada ante la Procuraduría General de Justicia por el dizque caso de espionaje y la otra denuncia de la Procuraduría ante ella misma sobre el dizque robo del equipo de espionaje, seguramente irá a parar al olvido.

 

Los políticos le apuestan a la desmemoria social acerca de sus escándalos y notables muestras de incapacidad.

 

Pero ese caso es en el fondo, muy parecido al golpe mediático del cual fue víctima visible el senador Octavio Pedroza. Alguien le filtró a un columnista de El Universal, presuntos datos confiables sobre un caso de “moches” exigidos por el senador a un par de alcaldes por haber gestionado recursos federales para obra pública en Moctezuma y Real de Catorce.

Por falsa, la versión se cayó apenas unas horas después de haber sido publicada, pero su efecto fue certero al concretarse el mensaje de fondo a la nueva administración del PAN y a sus figuras: no los vamos a dejar, los vamos a joder y a joder.

El Comité Estatal del PAN y Xavier Azuara junto con alcaldes y líderes del partido salieron en defensa pública de Octavio Pedroza y mostraron que no se van a dejar, por ningún motivo, de los embates en su contra.

El sábado se ofreció una rueda de prensa y Octavio Pedroza dijo algo que es muy preocupante porque abre las puertas a la impunidad.

Pedroza Gaitán, afirmó que aunque hay intereses oscuros que intentan dañar su imagen, no tiene contemplado en su agenda investigar quien está detrás de las calumnias en su contra, “las cosas siempre caen por su propio peso, tengo la conciencia muy tranquila; lo que me ocupa es dejar muy en claro a los ciudadanos que es totalmente falso todo lo que se ha dicho”.

Lo cierto, es que el senador sabe muy bien quién filtró la información y sabe muy bien las razones de ello, sin embargo, no lo dice, se lo calla. Sabe cómo se armó lo que él califica de infamia y difamación, pero no lo dice, lo deja todo en el plano de las grillas internas en el partido.

Ya lo dijo Pedroza, no se va a investigar nada, no se va a hacer nada porque dice, las cosas caen por su propio peso. Cuan equivocado está el legislador, en política las cosas no caen por su propio peso, alguien las tiene que hacer caer.

 

Estos dos casos de los últimos días en San Luis Potosí nos confirman que nada cambia, que al gobierno y a los partidos les fascina revolcarse en el estiércol.

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