Calidad del aire se normaliza en SLP; UASLP evalúa riesgos a la salud

Foto: María Ruiz

Fernanda Durán

A un día del incendio registrado en la empresa Polímeros Nacionales, en la Zona Industrial, la calidad del aire en la capital regresó paulatinamente a niveles considerados normales; no obstante, el monitoreo de posibles efectos a la salud y al ambiente continúa, de acuerdo con especialistas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).

El seguimiento técnico realizado por el Laboratorio Nacional de Variabilidad Climática, Teledetección y Evaluación de Riesgos (Variclim) permitió reconstruir el comportamiento de la nube de contaminantes generada por el siniestro, así como su desplazamiento durante las horas críticas posteriores.

Según explicó el doctor José Antonio Ávalos Lozano, coordinador del laboratorio, durante las primeras horas —entre las 16:00 y las 20:00 horas— la dispersión se mantuvo relativamente contenida en un radio cercano al punto de origen.

“Este comportamiento obedeció a las condiciones atmosféricas, ya que la pluma de contaminantes ascendió hasta aproximadamente tres kilómetros de altura, donde se dispersó, lo que evitó una afectación directa y generalizada a la población”.

En ese mismo periodo, los contaminantes permanecieron concentrados inicialmente en la Zona Industrial y, conforme avanzó la tarde, se desplazaron hacia sectores como Villa de Pozos, Casanova, Las Mercedes y Ciudad 2000, donde se mantuvieron sin una expansión mayor.

De acuerdo con el especialista, el escenario cambió a partir de las 20:00 horas, cuando la dirección del viento modificó su trayectoria hacia el noroeste, y provocó que la nube se extendiera a una zona más amplia de entre seis y ocho kilómetros, alcanzando colonias del sur de la ciudad como Arbolitos, Simón Díaz, Juan Sarabia, Satélite, Francisco I. Madero y el Eje 122, en donde la calidad del aire llegó a reportarse como mala.

Detalló que si bien el incendio fue controlado alrededor de las 23:00 horas, las condiciones atmosféricas adversas persistieron durante la noche y la madrugada, particularmente en la zona sur de la capital, por lo que “fue a partir del amanecer cuando se observó una mejoría sostenida, hasta recuperar niveles normales”, registrado en el sistema de calidad de aire de la institución.

Ávalos Lozano mencionó que pese a esta recuperación, la Universidad mantiene la vigilancia sobre posibles impactos en la salud derivados de la exposición a los contaminantes generados durante el evento.

El doctor también señaló que es necesario fortalecer la infraestructura de monitoreo ambiental, recomendando ampliar la red de medición hacia la Zona Industrial, una de las áreas con mayor riesgo por la concentración de actividades productivas, a fin de contar con datos más precisos y oportunos ante contingencias similares y dimensionar sus efectos tanto en la salud pública como en los ecosistemas.

La universidad cuenta con dos estaciones de monitoreo en la Zona Industrial y otra en Villa de Pozos, mientras que el Sistema Nacional de Información de la Calidad del Aire (SINAICA) en el que se basa la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam) solo cuenta con estaciones cercanas al Centro Histórico de la capital y el municipio de Soledad de Graciano Sánchez.