Cáncer cervicouterino, una enfermedad prevenible que aún cobra miles de vidas en México: especialista

María Ruiz

El cáncer cervicouterino continúa siendo uno de los principales problemas de salud pública en San Luis Potosí y en el resto de México, a pesar de que es una enfermedad altamente prevenible y detectable a tiempo. Así lo explicó el doctor Willy Tonatuih Escalante Silva, especialista en ginecología oncológica en el estado.

“El cáncer del cuello uterino se origina en el cérvix, que es la entrada al útero. Es una zona clave en el aparato reproductor femenino y ahí es donde comienzan las alteraciones celulares que pueden evolucionar a cáncer”, detalló.

De acuerdo con el especialista, el principal factor detrás de esta enfermedad es la infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH), una infección común entre personas que han iniciado su vida sexual.

Sin embargo, aclaró que no todas las mujeres con VPH desarrollarán cáncer. “Hasta el 80 por ciento de las mujeres con un sistema inmunológico adecuado pueden eliminar el virus sin que cause daño”, explicó.

Factores como múltiples parejas sexuales, tabaquismo o el uso prolongado de anticonceptivos hormonales pueden aumentar el riesgo de que la infección persista y evolucione.

Uno de los principales retos del cáncer cervicouterino es que no presenta síntomas en etapas iniciales. Por ello, el doctor enfatizó la importancia del tamizaje.

“La recomendación es iniciar estudios de detección, como el Papanicolaou, a partir de los 25 años o desde que se inicia la vida sexual”, señaló.

También existen pruebas más avanzadas, como la detección de ADN del VPH, recomendadas principalmente en mujeres de entre 35 y 65 años.

El especialista destacó que esta enfermedad tiene un desarrollo lento, lo que permite detectarla en etapas tempranas o incluso en fases precancerosas.

“Pueden pasar hasta 14 años desde la infección hasta que se desarrolla un cáncer invasor. En ese periodo, las lesiones pueden tratarse con procedimientos sencillos y con tasas de curación superiores al 90 por ciento”, indicó.

Incluso en etapas iniciales de cáncer, la probabilidad de curación puede superar el 95 por ciento. No obstante, en fases avanzadas, los tratamientos se vuelven más complejos e incluyen quimioterapia y radioterapia.

Otra herramienta fundamental es la vacunación contra el VPH. Esta protege contra los tipos de virus más agresivos, responsables de hasta el 70 u 80 por ciento de los casos de cáncer cervicouterino.

“La vacuna es preventiva, no terapéutica. Lo ideal es aplicarla antes del inicio de la vida sexual, generalmente entre los 11 y 12 años”, explicó.

A pesar de contar con métodos de prevención, diagnóstico y tratamiento, el cáncer cervicouterino sigue causando entre 8 mil y 10 mil muertes al año en México.

“Es una enfermedad que no debería ser tan frecuente ni tan mortal. El problema es que las pacientes llegan tarde al diagnóstico o, en algunos casos, nunca tienen acceso a atención médica”, lamentó el especialista.

Finalmente, hizo un llamado a fortalecer la cultura de la prevención y a que las mujeres acudan regularmente a revisión médica.

“La clave está en detectarlo antes de que dé síntomas. Ahí es donde realmente podemos salvar vidas”.