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El Cairo, Egipto (20 de abril).- Sofinar Gurian ahora conoce el precio de enfundarse en un traje inspirado en la bandera egipcia. La bailarina de danza del vientre más cotizada de Egipto ha sido condenada por un tribunal de El Cairo a seis meses de prisión por “insultar a la enseña nacional” en medio de un ambiente que rezuma patriotismo.

Además la corte de asuntos menores de la capital egipcia le ha impuesto una multa de 15.000 libras egipcias (1.800 euros). Esta bailarina, conocida popularmente como Safinaz, puede sortear la prisión si abona otras 10.000 libras (1.200 euros).

El abogado de la treinteañera seguró que no tuvo intención alguna de ofender a los egipcios, y alegó que como extranjera, desconocía la legislación del país más poblado del mundo árabe al que llegó hace dos años.

La joven fue denunciada por una empresaria local que la acusó de “burlarse de la tricolor egipcia (roja, blanca y negra), usando un llamativo traje que calca a la enseña patria en un espectáculo ofrecido en la ciudad turística de Ain Sujna, lugar de escapada veraniega a 120 kilómetros al este de El Cairo, y a orillas del mar rojo.

“Fue un mensaje de amor a Egipto y su gente”, insiste Sofinar en las últimas entrevistas concedidas a medios locales. La bailarina no ha desaprovechado sus últimas apariciones públicas para arremeter contra algunas de sus compañeras de gremio, a las que culpabiliza de tratar de dañar la reputación que ha cautivado a golpe de contoneos, recurriendo a una ley aprobada el pasado año para castigar a quienes “insulten” la bandera o los símbolos del país.

Para esta artista, casada con un egipcio, es sólo el último escándalo relacionado con la danza del vientre en la tierra de los faraones. Este baile se ha convertido en “tabú” en Egipto. El año pasado, Diana Esposito, mejor conocida por su nombre artístico, Luna de El Cairo, bailarina estadounidense afincada en la ciudad de los mil minaretes, declaró que “muchos egipcios creen que las bailarinas no son mejores que las prostitutas. Ya sólo el hecho de que enseñen la piel es pecaminoso”. La joven reivindica su profesión como “una parte de la cultura egipcia que data de la época faraónica”.

 

Fuente: El Mundo.