Astrolabio

Antonio González Vázquez

La “Ciudad Segura” ofrecida por Enrique Francisco Galindo Ceballos no existe; lo que hay, es una ciudad en la que el 81.4 por ciento de la población dice sentirse insegura.

El presidente municipal forma parte del reducido porcentaje de capitalinos que, pese a todo, se empeña en afirmar que, la ciudad a su cargo, es segura.

Ese empecinamiento es el propio de los políticos que, en su momento, hacían impunemente promesas que sabían no podrían cumplir.

El concepto de “Ciudad Segura” fue parte de un discurso electoral y luego se concretó como una de las “estrategias” a implementarse para atender las problemáticas de la capital. De la fraseología de campaña pasó al papel donde se ha quedado petrificada.

Una vez, Galindo Ceballos afirmó que “el primer problema de la ciudad es la inseguridad; la gente está cansada de vivir en esa condición”.

Eso que dijo hace más de un año en campaña, sigue siendo hoy una realidad.

También había dicho que “San Luis Potosí llegó a ser la tercera ciudad más segura del país” y hoy bajo su administración, forma parte de las 50 ciudades de atención prioritaria por el grado de violencia que presenta.

Ya como alcalde, se comprometió a que la ciudad tendría a la mejor policía del país y que sería la más segura de México.

Nada de eso existe. La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana junio 2022 del INEGI, así lo demuestra.

La ciudad más segura, es San Pedro Garza García, Nuevo León, con un índice de percepción de inseguridad de 15.1 por ciento.

La “Ciudad Segura” de Galindo, tiene un nivel de 81.4 por ciento de inseguridad.

En México sí hay ciudades seguras, pero la capital no está entre ellas.

Hace unos días, en redes sociales y medios de comunicación locales y nacionales, circuló profusamente el video de un robo cometido en una barbería de la colonia Jardines del Sur, hecho que hace ver la “Ciudad Segura” como una simple fantasía.

En cosa de dos minutos, un par de maleantes cometieron el robo y después huyeron.

Hace unas semanas, también se viralizó el video de un robo cometido en una casa en el barrio de Tequis, donde la víctima fue una mujer de la tercera edad que fue maltratada con lujo de violencia.

A la PoliSía municipal le compete la prevención de los delitos y no parece estar cumpliendo con esa obligación legal.

La explicación del alcalde de la inexistente “Ciudad Segura” ante la creciente percepción de inseguridad, es que se trata de un fenómeno nacional y ofreció redoblar el esfuerzo para que la población se sienta segura.

Para el edil, la responsabilidad no es municipal, pues la alta percepción de inseguridad social deriva de “la delincuencia mayor”.

Es decir, a él no le toca.

Pero los robos y otros delitos del fuero común sí le corresponden y ahí tampoco hay resultados: en junio pasado, se presentaron en promedio tres denuncias diariamente por ese delito.

En la víspera de su toma de posesión, Galindo había revelado que el centro histórico de la ciudad era la zona más insegura y hasta habló de un 55 por ciento de prevalencia. Eso se va a atender y a resolver, aunque, afirmó, sin dejar de reconocer que en el resto de la ciudad la percepción de inseguridad es elevada.

Ya pasaron diez meses y nada ha cambiado como lo demuestran las estadísticas del INEGI.

La prensa difundió ayer una entrevista con el dirigente de los comerciantes en pequeño, Armando Reyes Sías y afirmó que “actualmente no existe seguridad en el centro histórico, los comerciantes estamos a merced del crimen y del vandalismo”.

“Hablan de muchos operativos, pero hay muchos robos, sí hubiera operativos, no hubiera robos”, dijo con lógica incontestable.

Y como dijo el presidente de la CANACOPE: “la confianza se está perdiendo”.

Prometer lo que no se puede cumplir trae como consecuencia eso, la pérdida de confianza de una sociedad cuyo entorno está oscurecido por el miedo.

El alcalde se encamina al primer año del trienio y no hay con qué documentar el cumplimiento de la promesa por una “Ciudad Segura”.

Ahora resulta que San Luis Potosí es una ciudad “aceptable” al compararse con municipios de Guanajuato o Zacatecas. Visto así, la Capital del Sí es una sucursal del paraíso.

Al alcalde se le olvida que él mismo definió que “el primer problema de la ciudad es la inseguridad” y que “la gente está cansada de vivir en esa condición”.

A la población no le importa la incidencia delictiva en otra ciudad, les importa San Luis. No desea vivir en una ciudad “aceptable” sino en una realmente segura. Es una asignatura pendiente a la que el maestro no parece tener respuesta más allá de las excusas, pretextos o justificaciones.

Es que antes todo era un desastre.

Tal vez sí, pero diez meses después el panorama es tan desolador como antes.

Hace unos meses, en Semana Santa, los delincuentes se robaron las letras de cobre del Archivo Histórico, Antonio Rocha Cordero. Ya no las han vuelto a colocar no solo porque no se han recuperado, sino que no las sustituyen por temor de que se las vuelvan a robar.

Esa es la “Ciudad Segura” de San Luis Potosí.

Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Ha sido docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación durante 25 años. Además, durante 30 años se ha desempeñado como periodista en medios como El Heraldo, El Mañana de Ciudad Valles, Pulso, Milenio San Luis, Diario Digital San Luis, Librevía, La Jornada y actualmente en Astrolabio Diario Digital y Periodismo Político.com. También ha sido corresponsal de medios nacionales como Agencia de noticias NOTIMEX, La Jornada y Milenio.

A+