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CHINA

 

Ciudad de México (17 de marzo de 2016).- Un reciente estudio llevado a cabo en colaboración entre instituciones chinas y francesas ha puesto de manifiesto la contribución de las emisiones de China y otros importantes factores a los efectos conocidos como “forzamientos radiativos”. Estos son una cuantificación de cómo afectan diversos factores al calentamiento o enfriamiento del planeta. En concreto, según el estudio, la contribución de China es de un 10% al total mundial del calentamiento gracias a esta combinación de factores. Este dato es importante para poder disponer correctamente de las medidas adecuadas según el acuerdo al que se llegó durante la pasada cumbre de París, COP21. Además, gracias a este estudio, los datos son más precisos con respecto al papel que tienen los diferentes factores y las consecuencias que puede tener su modificación.

¿Cómo contribuimos al cambio climático?

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Cómo explicábamos, el forzamiento radiativo es un concepto que engloba diversos factores y que explica la contribución al calentamiento o enfriamiento de la Tierra. En concreto, es el cambio en el calor que sale o entra de un sistema. Un sistema como nuestro planeta. Así, este forzamiento radiativo mide cosas como el efecto de la superficie, que devuelve calor en forma de radiación al espacio, la capacidad de la troposfera de conservar el calor debido a su atmósfera o el efecto de las emisiones de dióxido de carbono y otros gases. Este factor no es sencillo de medir, pero sí es muy importante porque nos permite entender de forma más precisa cual es la forma en la que cada país y territorio contribuye en el calentamiento global.

Medirlo, sin embargo, no es nada sencillo. Los factores son tan diversos que en muchas ocasiones los datos no se corresponden con la realidad. Gracias a la metodología diseñada por estos investigadores, hallar datos concretos puede resultar mucho más sencillo. A raíz de la pasada cumbre de de París, el COP21, casi todos los países se comprometieron a poner medidas que ayudaran a reducir el nivel de dióxido de carbono y otros gases con efecto invernadero. Sin embargo, parte del acuerdo es que no todos los países contribuyen de la misma manera y, por tanto, aunque la responsabilidad es de todos, no debe contemplarse un compromiso igualitario, sino correspondiente.

Estas son las emisiones de China.

El caso de China es especial. Hace unos meses saltaba la alarma en los paneles de expertos. Las emisiones declaradas por el país asiático no eran coherentes con lo esperado. Según los datos, entre 2000 y 2013, China emitió 13.000 toneladas de dióxido de carbono más de lo que decían las cifras oficiales. Esto sólo complicó las cosas durante la cumbre de París. China es ya de por sí el mayor emisor de dióxido de carbono del planeta. Sin embargo, el forzamiento radiativo, según los datos recientemente estimados, indica que solo contribuye con un 10%. Esto se debe a otros factores que incluyen la gestión del albedo de superficie (como refleja la radiación la superficie), la emisión de otros gases y algunas cuestiones más. Sin embargo, sigue siendo el mayor contribuyente en cifras netas.

Según algunas estimaciones, realizadas el pasado año, China alcanzará su pico de emisiones en 2025. Sin embargo, el país ya ha mostrado su voluntad y compromiso con la cumbre del COP21 y pretende limpiar su aire, poniendo medidas de forma inmediata. No obstante, los investigadores han señalado un punto importante: la emisión de gases tiene asociada la emisión de ciertos aerosoles sulfatados. Estos, al contrario que aumentar el calentamiento, ayudan a reducir el forzamiento radiativo positivo, es decir, ayudan a enfriar el planeta. La gestión de gases debería tener en cuenta, también estas emisiones para actuar en consecuencia y no acelerar el calentamiento debido a una gestión apresurada.

En definitiva, la metodología diseñada por el equipo de investigación ha puesto de manifiesto los datos y su implicación real. Algo muy importante ya que, hasta la fecha, a pesar de haber cuantificado las emisiones de dióxido de carbono, había sido imposible comprobar cuál ha sido la contribución de China, real, al calentamiento global desde su apogeo industrial. Además, esta metodología podría ser aplicada de forma homóloga en otros casos de manera que podamos asumir mejor las medidas necesarias y las estrategias pertinentes para gestionar un planeta que cada día está más caliente.

Fuente: Hipertextual.

 

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