Cierran grupo ciudadano que monitoreaba ruta del MetroRed por presunta presión de supervisora

Desiree Madrid

Un grupo de WhatsApp de más de mil integrantes, creado por usuarios del MetroRed para compartir en tiempo real la ubicación de las unidades de la Línea 3, fue cerrado la tarde de ayer por decisión de sus administradores.

Esto luego de que, según relataron en el propio chat, una nueva supervisora del servicio expresó su inconformidad con la existencia del espacio. El grupo, llamado “¿Dónde va el metro L3?”, funcionaba como una red de apoyo entre pasajeros y operadores para reducir los tiempos de espera y exposición en las paradas.

Uno de los administradores anunció el cierre alrededor de las 5:06 de la tarde con un mensaje dirigido a todos los integrantes.

“Por cuestión de la nueva supervisora y para no meter en problemas a nuestros operadores que nos han ayudado bastante, se tomó la decisión de cerrar el grupo”.

En el mismo mensaje, explicó que la funcionaria “no quiere que los operadores estén en los grupos” y advirtió a los usuarios sobre la existencia de otros espacios similares:

“Deberían de tener cuidado ya que me comentó el operador que la supervisora ya está aquí”.

La decisión generó decenas de reacciones de inconformidad entre los integrantes. Un usuario escribió que “mucha falta va hacer el grupo, le sirve a mucha gente para saber dónde viene el metro red”.

En el mismo sentido, otro integrante consideró que “esa supervisora debería de haber tomado las opiniones del grupo para mejorar, no para afectar a usuarios y trabajadores”.

Otros usuarios cuestionaron por qué el monitoreo ciudadano representaría un problema para la administración del servicio. Una participante preguntó “en qué le afecta que nos mantengamos al tanto de las rutas, es un beneficio para todos”, mientras que otra integrante relacionó la inconformidad de la supervisora con fallas operativas previas: “es que se evidencia su mal trabajo como supervisora por estar en los grupos”.

Uno de los mensajes con más respaldo dentro del chat fue el de un integrante que defendió la naturaleza ciudadana del espacio:

“Es que es un grupo de la comunidad y para la comunidad, no tiene ni voz ni voto respecto a lo que una comunidad hace para apoyarse a llegar a tiempo al trabajo”.

También calificó la presión hacia los administradores como “una cacería” y cuestionó que el empleo de una persona estuviera en riesgo “por el ego de no tener el control completo, solo por un grupo de WhatsApp”.

Otro participante resumió el reclamo del grupo en una frase: “si solo nos queremos informar en dónde va el metro, solamente eso”.

Pese al cierre, varios usuarios manifestaron su intención de mantener activa la comunicación entre pasajeros y propusieron alternativas, como excluir del grupo a los operadores para evitarles consecuencias laborales sin perder el monitoreo ciudadano.

Otros integrantes defendieron que el grupo se mantuviera sin cambios: “más bien que el grupo que se quede tal cual, así sirve que si está la supervisora se ponga las pilas para eficientar el servicio (…) nos ayuda bastante el grupo”.