Estela Ambriz Delgado
La Contraloría Autónoma del Agua de la Huasteca Potosina (CAAHP) y el Colectivo Jól Dhut’ – Timél Ja’ se pronunciaron para que los resultados del análisis sobre la implementación del fracking, por parte del comité técnico científico conformado desde abril, sean la cancelación de cualquier proyecto extractivo mediante esta técnica y la transición de la política energética hacia la innovación y el uso de energías renovables.
Las organizaciones dieron su opinión en torno a las recientes declaraciones de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, en las que justificó el retraso en la presentación de resultados debido a que la comisión se amplió con la incorporación de dos nuevos grupos de especialistas. La mandataria aseguró que los trabajos están muy avanzados, que las conclusiones serán “satisfactorias para todos” y planteó la necesidad de realizar más estudios este mismo año.
La CAAHP expresó que revisarán los cambios que la presidenta afirma se harán al Plan Estratégico de Pemex 2025-2035, y esperan que finalmente se cancelen los proyectos de exploración y explotación de yacimientos no convencionales que implican el uso de la fracturación hidráulica.
De igual forma, exigen que se protejan los territorios, la vida y la salud de las poblaciones; que se respeten los derechos humanos y colectivos de los pueblos y comunidades indígenas, y que se reoriente la política energética hacia la innovación y el uso decidido de las energías renovables.
También manifestaron que esperan que los aportes de los científicos y expertos (con diversas posturas, unas inclinadas a favorecer los intereses del capital transnacional y otras los intereses nacionales y populares) hayan sido procesados y definidos hacia esta última posición.
“Pero también esperamos que la postura presidencial sea compatible con los miles de voces que se han manifestado en las calles, carreteras, parajes y plazas públicas; las de los pueblos y comunidades indígenas en cuyos territorios se encuentran asignados los polígonos para su explotación; las voces de niñas y niños, mujeres, productores del campo, prestadores de servicios turísticos, ganaderos, ciudadanos en general y organismos de la sociedad civil, que han manifestado con argumentos que la aplicación del fracking es un proyecto que nos conduce a la muerte y a una crisis ambiental, por lo tanto es antiético, y debe ser prohibido”.
En el mismo sentido, plantearon su expectativa de que Sheinbaum Pardo sea receptiva al compromiso del expresidente Andrés Manuel López Obrador de prohibir la fracturación hidráulica (que posteriormente ella hizo suyo en campaña). A esto sumaron las actas de asamblea que decenas de comunidades han levantado para frenar la amenaza y los cabildos que niegan el cambio de uso de suelo en sus territorios, los cuales constituyen una prueba fiel del consenso social en contra de esta devastadora técnica.
“Entendemos que hay presiones de las compañías petroleras extranjeras, y de las texanas en particular, a través del gobierno estadounidense que ellas controlan, para buscar imponer el fracking en México y en nuestra región, con capital mixto, donde estas serían las beneficiadas. En perspectiva, se quieren apoderar de todos nuestros recursos naturales, incluyendo los del subsuelo. No dejemos que ello ocurra”.
La Contraloría Autónoma refirió también que la Huasteca Potosina tiene una larga historia de lucha, pues ahí se puso en marcha el primer pozo petrolero en 1904, en la Laguna de la Pez del municipio de Ébano, con grandes rendimientos para las compañías extranjeras, pero pobreza, marginación y contaminación ambiental para sus habitantes, por lo que no quieren que esas prácticas continúen.
Asimismo, el colectivo Jól Dhut’ – Timél Ja’ hizo un pronunciamiento respecto al anuncio del gobierno federal, reafirmando que los pueblos tének y náhua de la Huasteca Potosina ya han tomado la palabra y sus decisiones son claras:
“No al consentimiento para explorar o explotar hidrocarburos en nuestros territorios. No a consultas simuladas ni asambleas amañadas. ¡Ya nos auto-consultamos y el pueblo dijo no! No al desvío ni venta del agua de nuestros ríos y ojos de agua para alimentar la codicia extractivista”.
Finalmente, exigen a la presidenta de la República que cumpla su palabra y convierta en ley la prohibición del fracking en todo el país, pues advierten que las comunidades no están dispuestas a aceptar más promesas de campaña rotas: quieren hechos.





