Comerciantes de carretera 57 denuncian caída de 70% en ventas por desvío a autopista de cuota

María Ruiz

Comerciantes del tramo de San Elías al entronque con Villa de Arista denunciaron que el cierre del acceso hacia la carretera libre provocó que los transportistas fueran canalizados a la autopista de cuota concesionada a Grupo Meta, lo que ha reducido de manera considerable la llegada de clientes a los más de 260 establecimientos ubicado en dicha ruta.

Tomás Maya Peña, uno de los comerciantes afectados, señaló que este cambio en la carretera 57 rumbo a Matehuala, ha impactado los ingresos de los cuales dependen negocios como restaurantes, vulcanizadoras, tiendas, puestos de artesanías, talacheras y otros servicios.

“En mi caso tengo un negocio en el que asisten 40 familias… son 40 familias que están siendo afectadas”, señaló.

Explicó que la disminución del flujo vehicular ha provocado que algunos establecimientos hayan reducido drásticamente sus ventas e incluso cerrado.

“En donde están las artesanías, hay ocho puestos. De esos ocho puestos en un mes, nada más queda un solo puesto”.

Maya Peña advirtió que el problema no solamente afecta a quienes son propietarios de los establecimientos, sino a las familias que dependen de ellos para obtener ingresos.

El comerciante afirmó que desde que comenzó el desvío del transporte hacia la autopista de cuota, hace aproximadamente un mes, los establecimientos registraron una caída inmediata en sus ingresos:

“Todos los negocios de ahí nos bajaron en un 70 por ciento a todos”.

La situación, agregó, ha empeorado debido a que el porcentaje de ventas que todavía conservan los negocios también se ha reducido.

Explicó que los negocios no dependen únicamente de los transportistas que recorren la carretera federal, sino también de habitantes de las comunidades cercanas que acuden a estos establecimientos.

Israel Moreno, comerciante originario de Villa Hidalgo, explicó que la problemática comenzó hace más de un mes, cuando la concesionaria obtuvo un permiso para obstruir un paso hacia la carretera federal 57, a la altura de San Elías.

“Hace más de un mes que nos vemos afectados por la autopista de cuota que la concesionaria Meta tiene construyendo en ese tramo”, señaló.

Moreno explicó que ese acceso era utilizado por los transportistas que viajaban desde Querétaro hacia el norte para incorporarse a la carretera libre.

“Estas personas de la concesionaria obtienen el permiso y bloquean ese paso, obstruyendo el paso hacia la carretera libre, lo que obliga al transportista a irse por la autopista, pagar la cuota y dejarnos marginados al comercio, a los restaurantes, a las tiendas, a los vulcanizadores, a todos los servicios de ese tramo”, acusó.

El comerciante ubicó la zona directamente afectada entre San Elías y el entronque con Villa de Arista y sostuvo que por esta vía circulan diariamente más de 30 mil vehículos de carga, por lo que la desviación representa un impacto considerable para los establecimientos que dependen de ese flujo.

“Al día de hoy hay señoras, señores, jóvenes, que ya sus negocios están a punto de quebrar”, afirmó.

Los comerciantes cuestionaron que la concesionaria les haya informado que cuenta con un permiso para mantener la obstrucción durante tres meses, pero aseguraron que no han podido conocer directamente ese documento: “Exigimos que nos mostraran el permiso de esos tres meses; se negaron estas personas de Meta a mostrarnos”, denunció Moreno.

Ante ello, exigió que, si ese es el plazo autorizado, la carretera libre sea reabierta una vez concluido.

“Agosto, septiembre, octubre; yo para el primero de noviembre quiero ver abierto otra vez la carretera libre”, sostuvo.

Sin embargo, expresó sus dudas respecto a que los trabajos concluyan en ese periodo.

“No soy ingenuo. Ya están destruyendo el puente que supuestamente van a rehabilitar. Al rato van a decir que van a ocupar un año más para hacer el puente, que porque encontraron más fallas”, advirtió.

El temor, dijo, es que los pequeños negocios no puedan sobrevivir varios meses con ventas tan reducidas.

Moreno aseguró que en un punto ubicado aproximadamente a la altura del kilómetro 70 se colocó un anuncio en dirección de norte a sur en el cual se disuade a los transportistas para que no tomen la libre e incluso se les amenaza con emla posibilidad de ser multados.

“Invitan, entre comillas, invitan al transportista a agarrar la autopista porque si no los van a multar si se van por la libre”, señaló.

El comerciante cuestionó que se pretenda generar entre los transportistas la percepción de que utilizar la carretera libre podría derivar en una sanción.

Como parte de sus acciones, los comerciantes se organizaron la semana pasada para intentar que vehículos de carga utilizaran nuevamente la carretera libre: “Nos organizamos para ir a obstruir el paso a la autopista y desviar intencionalmente el transporte de carga a la libre para que vieran que no pasa nada”, explicó Moreno.

Sostuvo que, desde su perspectiva, ni la Guardia Nacional ni la Guardia Civil Estatal tendrían facultades para sancionar a un transportista simplemente por optar por circular por la vía libre, siempre que no incurra en alguna infracción.

Los comerciantes afirmaron que ya han intentado establecer comunicación con representantes de la concesionaria y autoridades, además de que se convocó a una reunión con representantes de Grupo Meta, Elice Cervantes, encargado de infraestructura de caminos y transportes en el estado, y autoridades municipales de Villa Hidalgo.

Sin embargo, aseguró que el encuentro no tuvo la participación de todos los involucrados: “Se citó a una reunión a la concesionaria Meta con Elice Cervantes, que es el encargado de la infraestructura de caminos y transportes aquí en el estado, a la autoridad municipal también de Hidalgo y no obtuvimos una respuesta”, relató.

Ante esta situación, exigió la intervención tanto del Gobierno del Estado como de las autoridades federales.

Moreno también señaló que los transportistas les han referido que el costo de la cuota para recorrer aproximadamente 40 kilómetros sería de alrededor de 300 pesos.

El comerciante cuestionó que la autopista y la carretera libre cubran prácticamente la misma distancia, pero que el transporte sea canalizado hacia una vía de cuota.

Además, señaló que la autopista carece de algunos de los servicios que sí encuentran los transportistas y automovilistas a lo largo de la carretera federal.

“No hay servicios tampoco en esta autopista, no hay vulcanizadoras, no hay restaurantes, no hay tiendas”, afirmó.

Los comerciantes también expresaron preocupación por las futuras afectaciones que podrían enfrentar otras comunidades conforme avance la construcción de la autopista hacia el norte.

Moreno advirtió que el problema actualmente se concentra en el tramo de San Elías al entronque con Villa de Arista, pero podría extenderse hacia otras comunidades.

“Al rato las comunidades de Núñez, de Charco Cercado, de Huizache y ya me salen todas las comunidades hasta Matehuala, se van a ver afectadas”, señaló.

Por ello, pidió que desde ahora se establezcan alternativas para proteger a los comercios locales.

Moreno recordó que Villa Hidalgo ya ha experimentado una situación similar en décadas anteriores, cuando el cambio en el recorrido de la carretera federal provocó que negocios ubicados a sus orillas perdieran clientes: “Los que conocen Villa Hidalgo en la década de los 90, pasaba la carretera federal 57 por Villa Hidalgo. Cuando ustedes tengan oportunidad o sea fueron a Villa Hidalgo, van a ver a las orillas de nuestras comunidades muchos restaurantes, muchas vulcanizadoras al día de hoy abandonadas”, relató.

Aseguró que algunos de estos lugares actualmente parecen comunidades abandonadas.

“Ahora que me toca a mí, esta generación, nos quieren hacer lo mismo, marginarnos”, afirmó.

Los manifestantes hicieron un llamado directo al gobernador Ricardo Gallardo Cardona para que conozca la situación y genere alternativas para los establecimientos que dependen de la carretera: “Tal vez sí es necesaria porque es mucho tráfico, pero hay que darle opción a la gente que sea libre”, sostuvo.

Tomás Maya Peña enfatizó que la intención de los comerciantes no es generar una confrontación con las autoridades o la concesionaria, sino lograr que sus demandas sean escuchadas.

Los comerciantes señalaron que están dispuestos a continuar organizándose para defender sus fuentes de ingreso, ante el riesgo de que las bajas ventas terminen provocando el cierre de más establecimientos.

Moreno resumió la exigencia de los manifestantes al señalar que no buscan impedir el funcionamiento de la autopista, sino que exista una alternativa para quienes no quieran utilizar la vía de cuota.