Carlos Rubio

Este día comuneros de San Marcos Carmona se manifestaron por la destrucción y contaminación que ha sufrido su río a manos de las empresas constructoras de los fraccionamientos Fuerteventura, Forja Real y Ojaranza.

Desde la mañana, un grupo de aproximadamente 80 comuneros se reunieron en parte de lo que era el río de Mexquitic de Carmona, el cual poco a poco ha desaparecido por las labores de construcción que diferentes empresas han realizado para fraccionar más de 20 hectáreas que le pertenecen a la comunidad de San Marcos Carmona.

Al lugar arribó una persona identificada como Juan Carlos Guerra, quien dijo estar a cargo de la construcción; durante más de una hora se enfrascó en un ríspido diálogo con los comuneros, quienes exigían se retiraran todas las máquinas y los trabajadores de la zona, ya que existe una suspensión de plano emitida por un juez, por la cual la construcción debería estar detenida, sin embargo, las empresas constructoras han ignorado esta situación.

Los comuneros denunciaron que en menos de una semana los constructores hicieron aproximadamente seis hoyos de más de seis metros de profundidad, pese que están suspendidas las labores de construcción, por lo que exigieron que fueran rellenados dichos hoyos.

Juan Carlos Guerra, explicó a los comuneros que los hoyos son zapatas para la construcción de un puente de paso vehicular que se realizará en lo que antes era el río, no obstante, cayó en una contradicción al mencionar que están esperando el permiso para construir, pese a que los trabajos ya han iniciado.

Según lo comentado por la comunidad de San Marcos Carmona, ellos utilizan el agua del río para sus hogares e incluso para bañarse, ya que algunos no cuentan con servicio de agua en su hogar, sin embargo, al ver contaminado el río, ya les ha sido imposible utilizar el agua.

Este medio pudo constatar que hay tubería por la que todo el tiempo desembocan aguas negras cerca del río; los comuneros cuestionaron a Juan Carlos Guerra por esta situación, y este dijo desconocer por qué salían aguas negras de ahí, pero admitió que esta situación no debería de ocurrir.

Durante más de una hora los comuneros no le permitieron a Juan Carlos Guerra retirarse del lugar hasta que no ordenara que se rellenaran los hoyos que la constructora había hecho.

Finalmente dio la orden a los trabajadores que se encontraban en la zona, de comenzar a rellenar los hoyos. Hasta las dos de la tarde, las labores continuaban en el lugar.

Presuntos ministeriales arribaron a la protesta

Tres hombres abordo de una camioneta Nissan blanca tipo pick up, arribaron a la manifestación; desde su llegada los comuneros les pidieron identificarse, sin embargo, estos se negaron a hacerlo.

Se pudo constatar que los tres hombres portaban armas de fuego y solo mencionaron que venían porque “se generó un reporte”, no obstante, no mencionaron por parte de que instancia acudían.

Los comuneros los identificaron como ministeriales, que los han amenazado en anteriores ocasiones y tomaron su llegada como una represalia en su contra por su manifestación.

Los presuntos ministeriales les comentaron a los miembros de la comunidad que eligieran a un líder para que hablara con ellos, sin embargo, se negaron, por lo que los hombres se cerraron al diálogo y quisieron irse, no obstante, el paso les fue obstruido por los comuneros, quienes les dijeron que no les permitirían retirarse hasta que no se identificaran.