Comunidades tének y nahua conforman asociaciones para la libre determinación y contra el fracking

Foto: OIM

Estela Ambriz Delgado

Durante la celebración del Segundo Encuentro Regional ¡No al Fracking, Sí a la Vida!, llevado a cabo el pasado 22 de marzo en la comunidad de San José Pequetzen del municipio de Tancanhuitz, se conformaron la Asociación de Comunidades Indígenas para el Ejercicio de la Libre Determinación y la Autonomía, y la Organización Regional Contra el Fracking, pese a intento de boicot.

Al respecto, Juan Felipe Cisneros Sánchez, del Observatorio Indígena Mesoamericano (OIM), consideró que la formalización de la asociación por parte de pueblos tének y nahua de diversos municipios de la Huasteca Potosina, marca un hito en la organización comunitaria de la región. Esta iniciativa surge desde las bases para enfrentar los retos actuales y futuros.

Informó que, mediante la entrega de actas comunitarias, la Asociación definió una agenda clara, que es la defensa de la vida, el agua y la biodiversidad, fundamentada en el artículo 1 y 2 constitucional, el Convenio 169 de la OIT, y la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Ante la inoperancia de las instituciones indigenistas, que han sido señaladas por las comunidades de priorizar agendas electorales sobre sus mandatos legales, los pueblos decidieron avanzar por cuenta propia.

El proceso es encabezado por la integrante del Consejo Nacional de Pueblos Indígenas, Cenorina Bernal Fernández, destacada mujer tének originaria de una zona históricamente afectada por la extracción de hidrocarburos. El Consejo Representativo incluye comisiones de trabajo bajo principios de igualdad de género y una contraloría social, a fin de evitar presiones externas.

Además, el Colectivo Jól Dhut’ – Timél Ja’ indicó que también en este encuentro, se conformó la Organización Regional Contra el Fracking, como una estructura colectiva en defensa de los territorios.

El proceso comenzó el pasado 8 de marzo durante el Primer Encuentro, cuando las autoridades comunitarias acordaron llevar a sus asambleas la propuesta de sumarse a esta organización.

Cada una de las comunidades presentaron sus actas de adhesión, consolidando una red de resistencia autónoma. Además, se realizó el nombramiento de las personas que fungirán como titulares de este movimiento.

Tanto el OIM como el colectivo coincidieron en señalar que, el encuentro y sus acuerdos se lograron pese a los intentos de boicot por parte de funcionarios del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI), y su radiodifusora XEANT, que llevó a cabo una reunión estatal el mismo día y horario.

Este acto fue interpretado por las y los asistentes al encuentro como un intento de boicot contra la organización de los pueblos originarios. Sin embargo, la respuesta de fue contundente: mientras el Estado repite discursos oficiales, las comunidades construyen una organización sólida desde el territorio como se ejerce diariamente en las comunidades.