Congreso de SLP conmemorará 60 años del Plan DN-III-E y reconocerá la labor del Ejército Mexicano

Fernanda Durán

El Congreso del Estado realizará una sesión solemne el próximo 27 de noviembre para conmemorar el 60 aniversario de la aplicación del Plan DN-III-E, instrumento operativo del Ejército Mexicano destinado a auxiliar a la población civil ante desastres naturales y otras emergencias, mediante el cual se desarrollan labores de rescate, evacuación, asistencia médica y distribución de suministros a comunidades afectadas.

La ceremonia está programada a las 10:00 horas en el salón de sesiones Ponciano Arriaga Leija, con una asistencia prevista de 150 invitados y la entrega de un pergamino de reconocimiento al Ejército Mexicano.

Durante una reunión de coordinación, la diputada Aranza Puente Bustindui informó que el acto contará con escolta y banda militar, además de representantes de la Guardia Nacional, institución que también participa en las actividades del Plan DN-III-E.

Asimismo, se contempla la posibilidad de realizar una exhibición de vehículos utilizados por las Fuerzas Armadas durante los operativos de atención a emergencias, en el exterior del recinto legislativo.

El teniente coronel intendente de Estado Mayor, Efraín Sánchez López, subjefe de Estado Mayor de la XII Zona Militar, explicó que el personal militar recibe capacitación continua para atender a la población ante situaciones de desastre.

“Para cuando la población lo requiera, está ahí la Secretaría de Defensa Nacional”.

El mando militar también destacó la incorporación de la Guardia Nacional a estas tareas y la importancia de mantener la preparación de los elementos que participan en los operativos.

Por su parte, la subteniente oficinista María Isabel Alonso Álvarez abordó las experiencias del personal militar durante las labores de auxilio, particularmente el impacto emocional que representa atender a personas afectadas por desastres.

Alonso Álvarez explicó que los elementos militares también experimentan el sufrimiento de las comunidades a las que brindan asistencia, a pesar de la preparación y disciplina que requieren sus funciones.

“Nos duele el dolor humano, donde nos duele el desastre, donde como humanos también sentimos ese dolor, pero… la fortaleza es el bienestar de la población, ¿no?, es lo que nos mueve, lo que nos motiva”.

La subteniente agregó que los elementos mantienen sus actividades incluso durante jornadas prolongadas de atención a emergencias, en referencia al Plan DN-III-E.

El Plan DN-III-E tiene sus antecedentes en 1965, cuando la Secretaría de la Defensa Nacional incorporó las tareas de auxilio a la población civil dentro de su planeación militar. Fue presentado oficialmente en junio de 1966 y aplicado por primera vez en octubre de ese año, tras las afectaciones provocadas por el huracán Inés en regiones de Tamaulipas y Veracruz.

Desde entonces, se ha implementado durante diferentes emergencias en México, entre ellas terremotos, huracanes, inundaciones, incendios forestales y deslaves, mediante el despliegue de personal militar, maquinaria, vehículos, equipo especializado y suministros. Su funcionamiento comprende tres fases: prevención, auxilio y recuperación.

La primera contempla la identificación de riesgos, preparación del personal y coordinación con autoridades de Protección Civil.

La segunda incluye evacuaciones, búsqueda y rescate, atención médica, instalación de albergues y distribución de alimentos y agua potable.

La fase de recuperación comprende actividades de limpieza, retiro de escombros y apoyo para restablecer servicios e infraestructura básica en las comunidades afectadas.

En su aplicación participan elementos del Ejército y la Fuerza Aérea Mexicana, así como de la Guardia Nacional, en coordinación con instituciones civiles de los tres órdenes de gobierno.

De acuerdo con la ficha informativa elaborada para la conmemoración, San Luis Potosí presenta diferentes condiciones de riesgo debido a sus características geográficas y climáticas.

En la región Huasteca se identifican principalmente inundaciones, desbordamientos de ríos, deslaves e incendios forestales, mientras que en la región Media destacan los incendios forestales, las sequías y las lluvias intensas.

Para la región Centro se contemplan inundaciones urbanas, incendios y contingencias meteorológicas, en tanto que en el Altiplano se registran riesgos asociados con sequías, incendios forestales, fuertes vientos y temperaturas extremas.

El documento señala que la Coordinación Estatal de Protección Civil también identifica fenómenos de riesgo hidrometeorológico, geológico, químico-tecnológico y sanitario-ecológico.

La atención de estas emergencias requiere la participación de distintas instituciones, entre ellas la Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional, Gobierno del Estado, Coordinación Estatal de Protección Civil, ayuntamientos, Comisión Nacional Forestal, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, servicios de salud y cuerpos de emergencia.

Entre los objetivos de la aplicación del Plan DN-III-E se encuentran proteger la vida e integridad de la población, reducir los daños ocasionados por inundaciones e incendios forestales, atender a comunidades vulnerables y de difícil acceso, así como contribuir a la recuperación de las zonas afectadas.

La ficha también establece como una de sus prioridades fortalecer la coordinación entre los tres órdenes de gobierno para atender oportunamente las contingencias.

La conmemoración del próximo 27 de noviembre estará dedicada a los 60 años de aplicación de este instrumento de auxilio, así como a las actividades que desempeñan los elementos de las Fuerzas Armadas en la atención de desastres y emergencias en el país.