María Ruiz
El lote identificado con el número 9, ubicado en la etapa 3 del fraccionamiento Puerta de Piedra, fue vendido por el monto final de 9 millones 088 mil 824.85 pesos, marcando el punto de partida en la ejecución de un plan de enajenación de activos municipales que ha estado bajo el escrutinio público.
A pesar de que los habitantes de la zona denunciaron y defendieron este espacio bajo la premisa de que había sido rehabilitado y tenía el potencial de convertirse en un parque urbano necesario para su entorno, el fallo oficial confirmó que este inmueble, junto con los lotes 10 y 11 del mismo sector, vendidos por 6 millones 389 mil 081 pesos y 9 millones 557 mil 432.15 pesos, respectivamente, fueron adquiridos por la empresa Grupo Constructor Cumbres, Sociedad Anónima de Capital Variable.
Esta venta se concretó luego de que el alcalde Enrique Galindo Ceballos sostuviera que el proceso de subasta era un paso firme para obtener recursos destinados a la ciudad.
Los detalles de esta operación financiera masiva se encuentran registrados en la Gaceta Municipal número 267, con fecha del 25 de marzo de 2026. De acuerdo con el documento oficial, el Ayuntamiento de San Luis Potosí logró la venta de un total de 13 predios municipales, alcanzando una recaudación global de 658 millones 236 mil 349.71 pesos.
La narrativa administrativa justifica este movimiento patrimonial al señalar que se trata de un asunto de interés general y social, y de orden público, cuyo objetivo primordial es que con el producto obtenido se realicen obras de impacto general para el municipio.
Esta cifra no solo contempla las ventas en Puerta de Piedra, sino también la adjudicación de terrenos de alto valor en zonas como Villa Magna Norte y el Fraccionamiento Privada del Pedregal.
En cuanto a la transparencia y legalidad del proceso, la Gaceta resalta la intervención de la Contraloría Interna Municipal como órgano de vigilancia. La licenciada Gabriela López y López, en su calidad de Contralora Interna, “participó activamente en el Comité de Subasta con la finalidad de garantizar que el procedimiento se desarrolle apegado a la legalidad”.
Según el documento el esquema de vigilancia tuvo como objetivo supervisar desde la apertura de los sobres con las posturas económicas hasta la asignación final de los ganadores, asegurando que cada etapa cumpliera con las bases de la convocatoria pública número 01/2026. El documento también aclara que, de los inmuebles ofrecidos inicialmente, tres fueron declarados desiertos al no recibir ofertas que cumplieran con los requisitos mínimos.
Es decir, aunque el inventario patrimonial original consideraba 18 predios, el proceso de subasta se centró finalmente en 16 inmuebles, debido a que los lotes 7 y 8, ubicados también en Puerta de Piedra, fueron excluidos de la convocatoria por decisión del Comité.
De este universo de 16 terrenos, la administración municipal logró adjudicar satisfactoriamente 13 de ellos, mientras que los predios identificados con los números 1, 4 y 17 fueron declarados desiertos al no recibir propuestas que cumplieran con los requisitos legales y económicos.
En consecuencia, sumando los tres que nadie adquirió y los dos que fueron retirados antes de iniciar el concurso, son cinco los terrenos que permanecen bajo el dominio del Ayuntamiento, dejando la puerta abierta para que la autoridad determine su destino en futuros procedimientos administrativos.
Finalmente, el texto oficial establece que los más de 658 millones de pesos recaudados ya tienen un destino específico en el plan de infraestructura de la capital.





