Astrolabio

Por Victoriano Martínez

Convocado para festejar una victoria basada en resultados preliminares que se difunden con la advertencia de que no son definitivos y una tendencia que no puede calificarse como irreversible, el mitin encabezado por Ricardo Gallardo Cardona en la Plaza de los Fundadores derivó en un acto de advertencias altisonantes y amenazas abiertas, cual anuncio de ajuste de cuentas.

Héctor Serrano Cortés, el frustrado aspirante a diputado local, fue el primero en dejar ver que más que festejo, la movilización tuvo el objetivo de buscar asegurar un triunfo aún indefinido por la vía de la advertencia y la amenaza.

Tras acusar a Laura Elena Fonseca Leal, presidenta del Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (CEEPAC), de retrasar el cómputo de actas, exhibió la urgencia de la gallardía por asegurarse el triunfo al pretender dar carácter definitivo al conteo rápido y a los avances del PREP, al grado de pensar que “a lo mejor tienen la tentación de cometer un fraude”.

El ex alcalde Ricardo Gallardo Juárez, exhibió con ánimo rijoso y deseo de desquite las cuentas que considera que tiene pendientes con él el gobernador Juan Manuel Carreras López. “Que no se le ocurra a ese cabrón volver a hacer un fraude porque todos los potosinos no se lo vamos a permitir”, fue la primera advertencia.

“Lo vamos a sacar de donde sea si hace una pendejada. Ya estuvo bueno, acuérdense, ya la hizo en el 2018 y no lo vamos a permitir”, dijo. A tres años, Gallardo Juárez expone un reclamo tardío de fraude electoral que no hizo valer en su momento en las instancias correspondientes.

“Me conocen, yo no ando con medias tintas. Que no se les ocurra, señor gobernador, escúcheme bien, se lo permití una vez y supo las condiciones y el porqué, hoy se lo va a llevar la chingada si vuelve a hacer algo”, amenazó.

Una referencia a condiciones y a un porqué con olor a velada confesión de los oscuros acuerdos que le permitieron el triunfo a Carreras López en 2015 a cambio de la liberación de Gallardo Cardona, y una advertencia que pretende blindar, cual fuero ampliado anticipado, no sólo al Pollo sino a todo el gallinero, de cualquier acción de la justicia que se mantienen latentes.

Las amenazantes advertencias de Gallardo Juárez alcanzaron a Fonseca Leal. “Esa señora Fonseca ya lo hizo una vez, que no se les ocurra”, expresó.

Menos estridente, Gallardo Cardona también dejó ver su urgencia de asegurar un triunfo que oficialmente no ha obtenido y cuyas tendencias no son definitivas.

Aseguró que le ganaron al PREP del CEEPAC a contar los votos y su resultado es que ya ganó con siete puntos de ventaja. Para él, su conteo es el que vale, por encima del oficial que comienza el miércoles. Con mayor razón por encima del cómputo que hace Octavio Pedroza Gaitán y que pone en duda su victoria.

“Hoy ya se contaron los votos y dicen todas las actas que ya ganamos, ahora solamente esperar que nos entreguen la constancia y la vamos a esperar primeramente dios mañana que es cuanto debería de ser, pero ya saben que la presidenta dice que no, pasado, pasado, se la quiere llevar pateando el bote, pero no lo vamos a permitir”, dijo cual si el procedimiento se debiera ajustar a su deseo y no a lo que establecen las normas.

Expresiones y actitudes que muestran que, lejos de estar en un mitin de festejo, fue una manifestación de exigencia de reconocimiento de un triunfo, aun al margen del procedimiento legal, acompañado de advertencias y amenazas no sólo por ciertos ajustes de cuentas, sino para condicionar a la autoridad electoral en la labor que legalmente debe comenzar hasta este miércoles.

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