Antonio González Vázquez
Con las manos y el alma manchados de sangre. Aprietan el gatillo y ya está, objetivo eliminado. Los criminales andan sueltos. Si no a diario, sí actúan cuando se lo proponen. La crisis de violencia no ha sido superada. La incidencia de homicidios dolosos alcanza un descenso histórico según reportes oficiales, sin embargo, la percepción social de inseguridad no lo refleja y la población mantiene viva la zozobra y el temor. Aquí el nuevo relato de la Crónica de Ejecutados, relato que se nutre de acontecimientos sangrientos que ocasionalmente omite reportar la autoridad. Sí, como si no hubiesen ocurrido.
Por la noche del 27 de julio, en el Hospital General de Ciudad Valles murió un hombre de aproximadamente 30 años de edad que había sido agredido con arma blanca cuando salía de un bar ubicado en la colonia Obrera a media tarde del día anterior. No fue resultado de una riña, su agresor lo estaba esperando y lo mató.
Tragedia en casa: Anastasia, madre de Adán, un hombre en tratamiento por sufrir enfermedad mental, fue asesinada por su vástago cuando este sufría una crisis. Por la tarde del 31 de julio, la agredió por primera vez y durante la mañana del 1 de agosto fue más allá y la volvió a golpear de manera brutal en la cabeza. El sujeto provocó un incendio y mató a tres perros. Fue detenido en la vivienda donde ocurrió la tragedia en la calle Berlín de la colonia Hidalgo, municipio de Ciudad Valles.
Un joven de 20 años de edad fue abatido por civiles armados durante un ataque por la noche del 7 de agosto en la colonia Salvador Nava, municipio de Tamuín. La víctima y un adolescente que le acompañaba, circulaban por calles de la colonia San Luis cuando fueron agredidos. Su compañero fue hospitalizado al resultar herido.
Por la noche del 7 de agosto, en calles de la colonia Rural Atlas en el municipio de la capital, un joven de 21 años fue asesinado. El crimen no fue documentado en esa fecha, sino dos semanas después al publicarse el posicionamiento de la familia de la víctima que, en una misiva a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, solicitó su intervención para que el homicidio no quede impune. La víctima, Gabriel Salvador Martínez Flores de 21 años de edad, estudiante de la carrera de Criminología en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
Elementos de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado ingresaron a una vivienda de la calle Hidalgo, en la cabecera municipal de Santa María del Río, donde ubicaron una fosa clandestina donde fueron enterrados los cuerpos de una mujer y dos hombres que contaban con reporte de desaparecidos desde el pasado 29 de julio. En el lugar, detuvieron a un sujeto presunto responsable del crimen y de la desaparición forzada de las víctimas. El asesino múltiple fue el propio hijo y nieto de las víctimas, padre, madre e hijo de 79 y 55 años de edad. Los hechos, por la mañana del 11 de agosto.
Durante la noche del 11 de agosto, elementos de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado encontraron en el municipio de Tamuín el cuerpo de un hombre que había desaparecido el día 9, fecha en la que sujetos no identificados privaron de la libertad a Ismael N. de 42 años de edad. La búsqueda concluyó con el hallazgo de los restos en una zanja a un lado de la carretera Tamuín-Ébano, tramo ejido El Palmar.
Entre la vegetación de un predio del ejido Tampaya, municipio de Ciudad Valles fue encontrado el cuerpo en descomposición de un hombre no identificado y a unos metros, una motocicleta. Por la mañana del 14 de agosto, vecinos del lugar lo hallaron y dieron aviso a la policía. Extraoficialmente, se trataría de un habitante de ese ejido que tenía ficha de desaparición.
En una vivienda de avenida de las Torres, colonia Los Magueyes, municipio de la capital, durante la tarde del 16 de agosto fue descubierto el cuerpo sin vida de un adolescente de 17 años de edad. Personal de la Guardia Civil del Estado y de la Fiscalía General del Estado acudieron al lugar y confirmaron el deceso, aunque no revelaron su causa.
A eso de las nueve de la noche del 16 de agosto, vecinos de la colonia San Ángel, municipio de la capital avisaron a la policía que, en el interior de un taxi estacionado en la avenida San Ángel, había un hombre que no daba señales de vida. Elementos de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado acudieron al sitio y confirmaron que un hombre de entre 65 y 70 años de edad había muerto. Aunque no presentaba signos de violencia, no detallaron las causas del deceso.
Civiles armados provenientes de Guanajuato, que pretendían ingresar a territorio potosino por el municipio de Villa de Reyes, se enfrentaron con elementos de la Guardia Civil del Estado que tras ser agredidos repelieron el ataque. A eso de las once de la mañana del 21 de agosto, los agentes avistaron un vehículo que les resultó sospechoso y se inició una persecución a los presuntos delincuentes que abrieron fuego mientras intentaban huir. El saldo, un civil abatido.
