Ni la pertinaz lluvia ni las bajas temperaturas impidieron que unas 600 personas, entre familiares y amigos, escoltaran el féretro del fundador de las autodefensas de este municipio, Jesús Bucio Cortés, asesinado el domingo pasado.

Con el cortejo se mezclaba un fuerte dispositivo de seguridad implementado por civiles armados, Defensa Rural y elementos del Cuerpo de Seguridad Pública del municipio (CUSEPT).
Durante 16 años, Bució Cortés perteneció al 15 Cuerpo de Caballería de Defensas Rurales con sede en el municipio de Apatzingán y con sus hermanos era uno de los pilares de la producción y exportación de aguacate.

Faltaban unos minutos para el mediodía cuando la caravana llegaba al panteón municipal de Condémbaro, a 12 kilómetros de El Zapote.

Dos indicios de estampida en la entrada principal del panteón se convirtieron en llamadas de atención de un personaje cercano a Jesús Bucio; El Sheriff le llaman. Fernando Hernández Cisneros es ahora el que pone orden.

En la ceremonia del adiós, a un costado de la caja hecha en maderas finas y con figuras talladas a mano, el vaivén de los cuerpos de auxilio interrumpieron al desplomarse la hija mayor y una de las hermanas del autodefensa, que recriminaba: “No voy a volver a verlo nunca. Malditos asesinos”.

Llega el momento del reconocimiento. Abren el compartimiento posterior del ataúd donde se aprecia el rostro de Jesús Bucio Cortés con el semblante firme que lo caracterizaba en vida. Está vestido como a él le gustaba: camisa a cuadros de manga corta y sus pantalones de lona tipo Yale.
Los integrantes del 15 Cuerpo de Defensa Rural se forman para rendirle un homenaje al presidente del Consejo de Vigilancia de Tancítaro, con su hijo mayor al frente de la cuadrilla.

“El pueblo de Tancítaro está de luto, pero vamos a salir adelante trabajando porque yo sé que a don Jesús —Jesús Bucio Cortés— así le hubiera gustado y porque así nos puso el ejemplo de honestidad, de trabajo y de lucha desinteresada por el bien y seguridad del municipio de Tancítaro”, grita Manuel Lucatero, amigo de la víctima.

Las exequias no se prolongan más. Jesús Bucio Cortés es sepultado.
El fundador de la Fuerza Rural de la zona fue ejecutado el pasado domingo por al menos tres sujetos que ya los esperaban en un camino de terracería de la comunidad de Púcuaro. De ese poblado eran los autores, confirmaron los familiares de las víctimas.

A Bucio Cortés le sobreviven su esposa, cuatro hijos y dos hijas; ellos, su familia, insisten en no querer saber nada más de la lucha social y armada.

Asume el alcalde en Tancítaro. “Por encima de cualquier interés está la unidad y la paz de Tancítaro, por lo que tendremos que redoblar esfuerzos sociedad y autoridades locales para privilegiar la tranquilidad de un pueblo que atraviesa por una severa crisis”, indicó Arturo Rivera Gutiérrez al rendir protesta como alcalde de ese poblado.

El dos veces alcalde de Tancítaro señaló que buscará todos los mecanismos para que no se repita la historia de la pasada administración, en la que su antecesor Salvador Torres acusó que fue ignorado por las autoridades federales, estatales y hasta por Acción Nacional, su propio partido político.
“Habrá que pedirles que no nos dejen solos y sino tendremos que salir adelante nosotros mismos como le hemos hecho en los últimos años”, dijo Arturo Rivera a EL UNIVERSAL.

El Debate

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