Por: Eduardo Delgado.

Como niño encaprichado, a su arbitrio, este jueves el diputado panista Enrique Alejandro Flores Flores hizo efectiva su propuesta –aún si aprobar- de votar cómodamente sentado. De seguro se habrá dicho: “Por mis huevos no me paro”. Solo le faltó levantar su brazo derecho y mostrar su dedo medio a sus compañeros y al público en general.

Únicamente votó de pie uno de los siete dictámenes sometidos a discusión y aprobación de los miembros de la LXI Legislatura, porque “me agarraron en curva”, en plática con un priísta, justificó en voz alta el panista, que tiene como asesor al cuasi diputado sempiterno: Pedro Pablo Cepeda Sierra.

De acuerdo al protocolo, luego de cada uno de los supuestos “debates”, la presidenta, Josefina Salazar Báez, ordenó a sus secretarios consultar a sus compañeros si lo consideraban suficientemente discutido. “Los que estén por la afirmativa favor de ponerse de pie”, pidió primero el perredista J. Guadalupe Torres Sánchez

Percatado de que el panista no se puso de pie reiteró en un tono enfático: “Los que estén por la afirmativa favor de ponerse de pie”. Aquel permaneció cómodamente sentado, al lado de su compañero y dirigente partidista, Héctor Mendizábal Pérez.

“Ahorita lo hago que se pare”, comentó Romero Calzada con micrófono abierto. En otro dictamen, cuando consultó a sus compañeros y les pidió que lo manifestaran de la forma acostumbrada, notó que Flores Flores no se puso de pie y le dijo: “Compañero Quique por favor”.

Cuando fue sometido a votación, por cedula, la propuesta de reestructuración de comisiones, para integrar a Rubén Magdaleno Contreras en las posiciones que Ricardo García Melo dejo vacante, Romero Calzada preguntó a Flores Flores: “Diputado, ¿quiere que le lleve la urna a su lugar?”. La respuesta fue negativa.

Por lo demás la sesión transcurrió con absoluta normalidad, con la aprobación de reformas para corregir un error en el artículo tercero su fracción IX, de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, pues decía “dolorosa” en vez de dolosa”.

El diputado “Marioneta”, Gerardo Serrano Gaviño, instruido por su “patrón”, Pablo Valladares, propuso aumentarle el presupuesto de egresos a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí para el próximo año. Entregó además la petición firmada por el rector, Manuel Fermin Villar Rubio.

De no haber sido por el caprichito de Enrique Flores y, antes, los chocolates arrojados por maestros a los representantes populares, la de este jueves habría sido quizá la primer sesión, de la nueva legislatura, sin show ni espectáculo circense.

Por cierto, en una de sus acepciones la Real Academia Española define capricho: “Determinación que se toma arbitrariamente, inspirada por un antojo, por humor o por deleite en lo extravagante y original”. El del panista fue por sus “huevos” y ello habría que proponer esa adición al diccionario, al que anualmente se le añaden palabras nuevas.