Astrolabio

 

Ciudad del Vaticano, Roma (07 de abril de 2016).- El Papa Francisco conmovió con un abrazo y una bendición especial a la pequeña Lizzy Myers, una niña que viajó desde Estados Unidos hasta Roma para conocerlo antes de perder la vista y el oído, debido a una rara enfermedad genética.

Francisco cumplió el sueño de la pequeña de cinco años, quien llegó hasta la Plaza de San Pedro acompañada por sus padres Christine y Steve, junto a su hermana menor, y con una muñeca en brazos.

La familia estaba en primera fila en la audiencia general del pontífice, a la que asistieron unas 25 mil personas, y al final Jorge Mario Bergoglio se acercó a Lizzy, la besó y le bendijo con sus manos los ojos.

Lizzy, quien perderá la vista y el oído por causa del síndrome de Usher tipo B que padece, hizo junto a sus padres una lista de las cosas que quería ver antes de perder la vista, una de ellas era conocer al Papa.

Una aerolínea turca ofreció los boletos a toda la familia, y un hotel romano dio el hospedaje.

Desde Ohio, Estados Unidos, en donde vive, su historia se hizo conocida a través de las redes sociales y generó un espontáneo movimiento de solidaridad.

La organización católica que transporta enfermos a diversos santuarios católicos del mundo, Unitalsi, se ocupó de los detalles del periplo.

Al saludar a Francisco, la niña le regaló una cajita con un trozo de un meteorito caído en Ohio.

“Advertí una gran sensación de paz”, dijo la madre de Lizzy a los periodistas, tras el emocionante encuentro.

papa124

Fuente: La Razón.

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