María Ruiz
Aunque autoridades municipales calificaron como “favorable” el resultado del Operativo Cuetón 2025, los datos oficiales revelan un escenario marcado por decomisos masivos, accidentes graves y persistentes irregularidades en la venta de pirotecnia en el municipio.
Durante el operativo, Protección Civil Municipal aseguró 383.7 kilogramos de pirotecnia prohibida o no reglamentada, material que será entregado a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para su destrucción.
A la par de estos aseguramientos, se registró un incidente mayor la noche del 31 de diciembre, cuando un hombre de 42 años sufrió la amputación de varios dedos tras manipular pirotecnia, además de provocar un conato de incendio en su vivienda, el cual requirió la intervención de bomberos y personal de emergencia.
Alejandro Polanco Acosta, encargado de despacho de la Dirección de Protección Civil Municipal, sostuvo que el saldo fue positivo al no presentarse fallecimientos; sin embargo, reconoció que los riesgos siguen presentes, especialmente por el incumplimiento de la normativa por parte de algunos vendedores.
De los 781 permisos solicitados, solo 715 puestos se instalaron, y durante los recorridos se detectaron comerciantes sin autorización, así como otros que violaron las reglas, como la ausencia del titular del permiso o la duplicación indebida de credenciales, lo que derivó en el retiro inmediato del producto.
Uno de los hallazgos más relevantes del operativo fue la detección de pirotecnia de origen chino y hondureño, así como artefactos con exceso de gramaje o manipulados artesanalmente para aumentar su potencia, prácticas consideradas de alto riesgo debido a que su fabricación, traslado y almacenamiento no están regulados por la Sedena. Estas condiciones incrementan la posibilidad de explosiones accidentales por calor, fricción o humedad.
Aunque la autoridad municipal destacó una tendencia a la baja en la comercialización de pirotecnia, atribuida a una menor rentabilidad del negocio, los decomisos y el número de irregularidades detectadas contrastan con el objetivo central del operativo: reducir de manera sostenida los accidentes y el mercado ilegal de fuegos artificiales.





