Estela Ambriz Delgado
De manera anónima, una ex alumna de la carrera de Medicina en la Universidad Potosina, ubicada avenida Carranza exigió justicia a las autoridades y denunció que se ha tratado de callar con amenazas a quienes fueron defraudados por el rector Arturo Segoviano García, pues tanto ellos como sus padres y madres, son violentados por los estudiantes que decidieron permanecer.
A través de un mensaje difundido en grupos de mujeres en redes sociales, la denunciante afirmó haber sido estudiante de dicha carrera en la UP ubicada en Carranza 726, y que a más de un año y medio que la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (SEGE) reconociera que no cuenta con Registro de Validez Oficial de Estudios (RVOE), no se ha visto respuesta en este ámbito ni el judicial.
“Sólo se tomó la medida preventiva de colocar sellos de clausura, que terminaron haciéndole al dueño absolutamente nada, por qué él sigue operando con toda la tranquilidad del mundo. Tal es el caso que en el ego y desesperación de los alumnos en convertirse en médicos a cualquier precio, siguieron ahí ignorando por completo a las que se suponen son las autoridades competentes como SEP, SEGE y la Fiscalía General del Estado”.
A la fecha, Segoviano García continúa con el plantel y sigue en funcionamiento, ahora con el nombre de Instituto Mexicano de Educación Superior y Alta Dirección (IMESAD), aunque ya sólo se ofrece la carrera de Cirujano Dentista, para la que tampoco cuenta con RVOE estatal ni federal.
Además, la exalumna hizo mención de que se les ha tratado de callar con amenazas y los estudiantes que decidieron permanecer, bajo la promesa del rector de que finalmente la universidad les dará un título, violentan también a los padres y madres de familia inconformes.
La afectada cuestionó el hecho de que las autoridades permitieran que una carrera de tan alta responsabilidad ética y moral, se ofreciera así sin ninguna validación por el sector salud.
“A diferencia de otras universidades públicas y privadas, que sí llevaban un control para sus prácticas, internados y servicios sociales, pues ahí no, ni siquiera hubieron prácticas en los cinco años que se deben cursar de manera teórica, la primera generación no llevó algunas materias y lo único que se hizo fue poner una calificación general y darla por vista”.
De igual forma, la exalumna señaló que Segoviano García ha logrado que quienes siguieron en la carrera entraran a clínicas privadas sin tener alguna validez en sus documentos “oficiales” dados por esa “institución”.





