Desabasto y mala calidad del agua profundizan desigualdades de género: investigadoras de la UASLP

Estela Ambriz Delgado

Si bien el desabasto de agua potable en ciudades y municipios del estado es una problemática que afecta a toda la población, la realidad es no que impacta a todos de la misma forma, pues sus efectos recaen de manera diferenciada en mujeres y niñas, quienes en muchos hogares asumen la responsabilidad del abastecimiento, uso y cuidado del recurso.

Así quedó de manifiesto en el conversatorio Agua y Género, organizado por la Agenda Ambiental de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), en colaboración con la Dirección de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Ayuntamiento de San Luis Potosí y el Interapas.

En el foro participaron la doctora Violeta Méndez Carlo Silva, investigadora de la Facultad de Derecho; la doctora Catalina Alfaro de la Torre, de la Facultad de Ciencias Químicas, y la maestra Daniela Cid González, delegada de La Pila, quienes expusieron que esta situación se traduce en cargas adicionales de tiempo, afectaciones a la salud y limitaciones en el desarrollo educativo y económico de las mujeres.

Entre los indicadores que evidencian la desigualdad, mencionaron el tiempo destinado al acarreo de agua, que en algunas localidades alcanza entre tres y cuatro horas diarias. Esta condición reduce oportunidades y refleja una pobreza de tiempo que incide directamente en la calidad de vida, explicaron las investigadoras.

A ello se suma una responsabilidad cotidiana poco visible: garantizar que el agua sea segura para la familia y atender tareas adicionales que recaen principalmente en las mujeres, con repercusiones en su autonomía.

Aunque reconocieron que el papel femenino en la gestión doméstica del agua es central, persisten barreras estructurales que limitan su participación en espacios de decisión relacionados con la administración del recurso.

Mendezcarlo Silva subrayó que la escasa presencia de mujeres en organismos vinculados a la gestión hídrica no obedece únicamente a estereotipos de género o a la falta de reconocimiento institucional, sino también a barreras culturales y educativas, por lo que es necesario brindar herramientas que permitan visibilizar sus necesidades y evitar la normalización de estas problemáticas.

Asimismo, apuntó que pese a la existencia de un marco legal, aún falta investigación científica con perspectiva de género que contribuya a identificar con mayor precisión los desafíos que enfrentan las mujeres ante la escasez de agua.

Por su parte, Alfaro de la Torre destacó la importancia del acceso a la información en materia de investigación, educación, cultura y cuidado del agua para ejercer plenamente el derecho humano al recurso.

Añadió que esto implica vigilar el cumplimiento de tratados internacionales y articular saberes desde distintas perspectivas, bajo un enfoque de corresponsabilidad.

Finalmente, Daniela Cid invitó a la comunidad universitaria y a la población en general a reportar fugas mediante el proyecto “Fuga Cero”, que opera el Ayuntamiento de San Luis Potosí a través del número 444 301 8874 y de las redes sociales de Interapas.