Por Victoriano Martínez

Los programas municipales de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano (PMOTDU) y de Desarrollo Urbano de Centro de Población (PMDUCP) son el tema de mayor trascendencia a resolver por el Ayuntamiento de Xavier Nava Palacios, dado que se decide el futuro de la ciudad y, sin embargo, la autoridad municipal ha optado por manejarlo en la opacidad, de espalda a la población.

La revelación de 12 reuniones en el IMPLAN de un grupo privilegiado de integrantes del Cabildo y la protesta de regidores que no fueron convocados a ninguna en el intento de este jueves por dictaminar los programas exhibe el grado de opacidad con el que ha actuado la autoridad municipal. ¡Hasta a varios regidores les negaron el documento a discutir!

Poco les importó que los programas por ley tuvieron que ser sometidos a una consulta pública que generó tal participación que –tras haber iniciado sus reuniones secretas y de que se dieron revelaciones sobre los documentos resultantes– se vieron obligados a publicar las respuestas que dieron a los planteamientos de 2 mil 481 participantes.

En su urgente afán por aprobar los programas, mostraron estar dispuestos a poner en riesgo de que sean sancionados los integrantes del Cabildo por una posible violación a cuando menos dos amparos, pero también a intentar que los regidores les aprobaran prácticamente a ciegas los documentos de mayor impacto en el crecimiento de la ciudad para los próximos años.

¿De qué tamaño son los compromisos del alcalde Xavier Nava Palacios con los grandes desarrolladores inmobiliarios, con quienes se suele tener noticias de reuniones frecuentes, y quienes serían los más beneficiados con los programas como los pretenden, aun en perjuicio de los habitantes de la ciudad que, entre otras cosas, tendrían que padecer inundaciones graves?

Los presidentes de las juntas de mejoras de colonias al sur de la ciudad han protestado por las inundaciones que padecen con frecuencia por lo que ya se ha urbanizado en la Sierra de San Miguelito, por lo que rechazan más desarrollos inmobiliarios que incrementarían gravemente los riesgos para sus viviendas y hasta para sus vidas.

Independientemente de que se ampliarían las zonas de riesgo de inundaciones por toda la ciudad, los programas de desarrollo urbano –quedó expuesto con el que en redes sociales se bautizó como el engargolado maldito– incluyen muchas otras situaciones irregulares que atentan contra derechos de otras comunidades y ejidos por todo el territorio municipal.

La trascendencia de ambos programas es tal, que lógico sería pensar que su contenido no sólo sería uno de los temas principales que se abordaran en los comunicados del Ayuntamiento y en su sitio Web, sino que los documentos íntegros tendrían que estar a disposición de todos los pobladores del municipio: se decide el futuro habitable de la ciudad.

Las autoridades que encabeza Nava Palacios, y sus compromisos con intereses que hacen que manejen un asunto tan público en la opacidad, siguen otra lógica: hablar de todo, menos de los programas que incumben a todos. Estos son los nueve temas que hasta la noche de este jueves aparecían destacados (encabezados) en la página del Ayuntamiento:

  • Clausuras y terminación de eventos no permitidos resultados de vigilancia en SLP
  • Gobierno capitalino respalda acciones del Consejo del Centro Histórico
  • Mayor transparencia y eficiencia en Desarrollo Urbano y Catastro
  • Entrega Ayuntamiento nuevas obras y apoyos sociales en Bocas
  • Bulevar San Luis también tendrá nueva iluminación
  • “Tema del agua debe ser técnico, no político”: Xavier Nava
  • Ayuntamiento y empresarios supervisan avance de ciclovia de Carranza
  • Convocan a participar en “Jornadas por la memoria, justicia y reparación”
  • Recuperan y rehabilitan fachadas en calle Álvaro Obregón

Aunque el tercero señala “Mayor transparencia y eficiencia en Desarrollo Urbano y Catastro”, no tiene nada que ver con los programas de desarrollo urbano y sí con autoproclamarse como generadores de tramitología más simple con una Plataforma de Licencias de Construcción, y un código QR, para dar seguimiento los trámites.

Una difusión de comunicados con una clara intención de proyectar una buena imagen que degrada lo que debiera ser un espacio de información y rendición de cuentas a la población en una ofensiva tribuna de propaganda y promoción de imagen que, reforzada con gacetillas en medios de comunicación, atenta contra el derecho a la información de todos.

Con esa propaganda en lugar de información, y con la exhibición de tratar los asuntos más públicos en la opacidad como ocurrió este jueves en la sala de juntas del IMPLAN, Xavier Nava Palacios y su camarilla de regidores sólo confirman las muchas razones por las que desde hace años la sociedad civil cada vez está más convencida de una característica de las autoridades: no nos representan.