Eduardo Delgado

A causa del coronavirus, cerca de 200 estudiantes de diversas universidades públicas de México permanecen varados en España. Entre ellos, al menos una decena de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), en cuyo caso están “muy desesperados y angustiados”, por la indolencia de autoridades universitarias para auxiliarlos y hacer posible su retorno al país.

Este domingo, 189 universitarios enviaron una carta al secretario de Relaciones Exteriores en México, Marcelo Ebrad Casaubón. Le solicitan su intervención y apoyo para salir de aquella nación, la segunda más afectada por la pandemia del Covid-19, con más de 130 mil contagios y 12 mil 418 decesos hasta el 5 de abril.

La identidad de las y los universitarios potosinos, con quienes contactó Astrolabio Diario Digital, se reserva a petición de estos. Reprobaron la actitud de Alicia Cabero Lobato, directora del departamento de Internacionalización de la UASLP, porque sólo les ha manifestado “mucha pena y tristeza por la situación que estamos viviendo”.

Además de su angustia e incertidumbre, señalaron, su situación económica cada vez es más complicada para poder solventar gastos de alimentación y alojamiento, además de que el precio del euro aumentó de 27 a 28 pesos. 

Son universitarias y universitarios que viajaron a Europa como parte del programa de Movilidad de la Universidad, de las facultades del Hábitat, Ciencias, Psicología e Ingeniería.

Para ellos, contaron, fue “muy alarmante y preocupante ver como la situación se iba poniendo cada vez más difícil en España y que las autoridades universitarias no se ponían en contacto con nadie de nosotros”.

El pasado 12 de marzo, una alumna le envió un mensaje vía correo electrónico a la funcionaria universitaria. Le informó que en el plantel donde ella estudia dos compañeros fueron contagiados de coronavirus.

Por ende, le preguntó qué medidas adoptaría la Universidad, porque la situación se tornaba cada vez más caótica, “y no hemos recibido ningún mensaje de su parte, para saber cómo nos encontramos”, le escribió.

La respuesta de Alicia Cabrero fue: “Justo estábamos por enviarles a todos un comunicado (que recibirás en breve) pues como sabrás estos últimos dos días fue cuando empeoraron las cosas en España”.

“La decisión de regresarse es de cada uno de ustedes junto con sus padres”, les planteó. Respuesta interpretada allá como una manera de “lavarse las manos”. No les ofreció apoyo económico. Sólo les ofertó reincorporarlos a clases en cuanto regresen a San Luis Potosí. “Eso fue todo”, precisaron.

En otro correo, el 15 de marzo, la jefa del departamento de Internacionalización les envió un comunicado para pedirles que de volver a México le reporten el día de su llegada. Les recomendó también aislarse dos semanas y contactar a un neumólogo o médico particular para monitorear su condición de salud, en cuanto regresasen.

Durante el resto de marzo, contaron, su situación económica empeoró y en ese aspecto la Universidad “no nos apoya absolutamente en nada”, precisaron.

El pasado viernes, dijeron, Alicia Cabrero les envió otro correo para informarles: “Estamos viendo… a través de la Asociación Mexicana para la Educación Internacional (AMPEI) que la Secretaría de Relaciones Exteriores apoye a nuestros estudiantes de movilidad para que regresen”.

Lo que, anotaron, gestionaron antes estudiantes de diferentes universidades mexicanas, organizados en una agrupación denominada “Juntos Regresaremos” e integrada por alumnos de las universidades autónomas de Guadalajara, Puebla, Nuevo León, Sinaloa y San Luis Potosí, entre otras. 

A través de esa agrupación, dijeron, casi 200 estudiantes demandan su traslado de España a México por razones humanitarias, lo que apenas hace unos días “nos informan en la UASLP, cuando nosotros ya nos habíamos registrado”.

Aprovecharon para exponerle a la funcionaria que establecido el traslado aéreo a México deberán desplazarse al punto de partida del vuelo, como por ejemplo de Málaga a Madrid o de Bilbao a Madrid. 

“Le preguntamos de qué forma nos van a apoyar para el traslado al punto de partida del avión y fuimos ignorados”, aseveraron.

Este domingo, añadieron, le enviaron otro mensaje para exponerle que por ejemplo, la mayor parte de los vuelos en España están cancelados, igual el servicio de transporte en tren y en autobuses. “No hay forma de salir”, resumió uno de ellos, contactado vía telefónica. 

De regresar, “nos comprometemos a seguir la cuarentena en México y las pautas sanitarias que se nos indiquen”, pero mientras tanto “nos llena de rabia y angustia ver como nuestra Universidad se ha lavado las manos”, porque “no se ha preocupado en lo absoluto por nosotras y se han ignorado muchos correos, de nosotros y de nuestros padres”, condenaron.

“En cambio, otras universidades han adoptado otra postura en aras de proteger a sus estudiantes. A unos los obligaron a regresar y a quienes se quedaron los apoyan económicamente. Les aseguran la posibilidad de apoyarlos en el pago traslado del sitio donde residen al aeropuerto”, abundaron.

“En nuestro caso la comunicación es prácticamente nula, parece que existe una falta de empatía total. Alicia nos ha dicho que le da mucho pesar, pero que por ahora nos sigamos ocupando en otras cosas”, reprobaron. 

“Eso nos da mucho coraje y tristeza porque es evadirnos. Nos dicen: ´ustedes hagan presión en la Secretaría de Relaciones Exteriores´, pero son ellos quienes deberían hacerla, como institución, para hagan caso”, coincidieron. 

En resumen, catalogaron, “es arbitrario lo que está pasando en la UASLP. Se han olvidado qué estamos acá o se han hecho de la vista gorda. Estamos desesperados, muy angustiados, porque la situación sigue empeorando en España y no hay forma de regresar a casa”, remataron.