Inés Azcona Pérez fue la única enfermera de la capital potosina en recibirla

Carlos Rubio

El COVID-19 no se ha combatido desde los escritorios o desde una rueda de prensa diaria, la batalla está en los hospitales donde todos los días el personal de salud se esfuerza al máximo por salvar la mayor cantidad de vidas posibles, aunque eso signifique arriesgar la suya; es por ello que hoy se entregó a médicas, médicos, enfermeras y enfermeros, la Condecoración Miguel Hidalgo, la mayor presea que puede recibir una persona por parte del Estado Mexicano.

Al medio día de este viernes, en una solemne ceremonia se llevó a cabo la entrega de cuatro condecoraciones Miguel Hidalgo de grado Cruz para el personal de Salud de San Luis Potosí; entre los cuatro galardonados destaca la licenciada en enfermería Inés Azcona Pérez, quien labora en el área de urgencias del Hospital General del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores (ISSSTE), por ser la única enfermera de la capital en recibir este premio.

Quienes también recibieron la Condecoración Miguel Hidalgo en grado Cruz fueron Francisco Edgar Cervantes Duran, médico del Hospital Central Dr. Ignacio Morones Prieto; Fernando Ricardo Reyes Chávez, médico del Hospital General de Soledad de Graciano Sánchez, y María Zepeda González, enfermera del Hospital General de Matehuala.

De forma emotiva, la entrega de las preseas fue realizada por familiares de los ganadores, quienes, portando su uniforme, recibieron las medallas que los acreditan como mexicanos distinguidos por el servicio que le han brindado a la nación.

La ceremonia estuvo presidida por el gobernador del Estado, Juan Manuel Carreras López, además de la secretaria de Salud, Mónica Liliana Rangel Martínez, el comandante de la Doceava Zona Militar, Guzmar González Castillo, el rector de la UASLP, Alejandro Zermeño Guerra, la delegada del Instituto Mexicano del Seguro Social, María Guadalupe del Rosario, la delegada del ISSSTE, Alicia Quezada Lara y el director del Hospital General Pemex, Jesús Arturo Morales Tovar.

El gobernador, la secretaria de Salud y el comandante de la Doceava Zona Militar ofrecieron discursos de reconocimiento a la labor de los trabajadores de Salud. Por otra parte, la enfermera Norma Pérez Calvillo dio un discurso en el cual relató su experiencia durante la pandemia.

En entrevista con Astrolabio Diario Digital, la enfermera Inés Azcona Pérez comentó que el premio que le otorgaron significa para ella “un gran honor y una gran responsabilidad; una emoción muy grande que no se puede explicar”.

Inés Azcona cuenta con 30 años de trayectoria en el área de la Salud trabajando en el Hospital General del ISSSTE y es la enfermera con mayor experiencia de su guardia, la cual, además, es una jornada nocturna.

La enfermera ganadora de la condecoración considera que el mayor reto que ha sobrellevado durante esta pandemia es enfrentarse con un virus del que aún se desconoce cómo se comporta y cómo enfrentarlo, no obstante, a pesar de que hasta el momento casi un millón y medio de personas han fallecido, nunca ha tenido miedo de contagiarse, ya que siente una gran pasión por su profesión, especialmente porque le permite ayudar a las personas, en especial a quien se encuentra vulnerable.

Además, agregó que estar en el área COVID del hospital es complicado, debido a que en muchas ocasiones siente impotencia por los pacientes al no contar con el equipo necesario para atenderlos: “Da impotencia ver que tu paciente necesita medicamento o cualquier otra cosa que va a ayudarle a su recuperación y en ese momento no la tengas, eso es frustrante”.

“Este premio se lo dedico a mis hijas, a Carolina y a Citlali y a toda mi familia; a mis compañeros, que creo yo que tengo un gran equipo de trabajo y yo creo que eso es lo que más se necesita, entonces lo dedico a todos ellos”.

Finalmente, Inés Azcona declaró estar muy agradecida por el reconocimiento, pero “ojalá hubiera reconocimientos para todos, porque yo creo que todos nos lo merecemos, todo el personal de Salud se merece un reconocimiento por la gran labor que realiza. Hoy fui seleccionada, lo cual agradezco y me enorgullece, pero yo creo que esto se lo merece todo el personal de Salud que estamos al frente y espero que en adelante se siga reconociendo, porque de repente no nos reconocen como debiera”.

La Condecoración Miguel Hidalgo fue creada en 1975 mediante un decreto del entonces presidente de México, Luis Echeverría, sin embargo, la iniciativa fue de Gustavo Díaz Ordaz; está destinada a premiar los méritos eminentes o distinguidos de mexicanos por importantes servicios prestados a la Patria o a la Humanidad. Hasta antes de este año, solo había sido otorgada a 10 personas en el país que contribuyeron en el campo de la ciencia y la lucha social; tampoco había sido entregada a ninguna mujer.

Debido a la pandemia de COVID-19 y al arduo trabajo de los trabajadores de Salud para salvar la vida de las personas contagiadas, este año se decidió entregarles la condecoración a manera de reconocimiento por el sacrificio que han realizado.

La condecoración se divide en cuatro grados: Collar, la cual fue entregada a 58 personas en todo el país el pasado 16 de septiembre y a la que solo se podía acceder mediante nominación de personas recuperadas de COVID-19 y personal de las instituciones de Salud; Cruz, de la cual este día se entregaron 500 (sólo cuatro en SLP) y que sólo podía ser postulado el personal que laborara en hospitales de “alta productividad”; Banda, que será entregada a siete mil 150 trabajadores relacionados con la operación hospitalaria.

Además, se entrega el grado Placa, el cual consiste en la colocación de una placa simbólica en los hospitales COVID para reconocer a todo el personal de salud que labora en ellos.

Todos los ganadores han sido elegidos por decisión de un jurado calificador, el cual está integrado por los titulares de las secretarías de Salud, Defensa Nacional, Marina, además de los directores del INSABI, IMSS, ISSSTE y Pemex.