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Isabel Zapata.

 

Por: Eduardo Delgado.

Porque su máximo anhelo político era gobernar su tierra natal, aseveró.

Su padre, periodista, político y diplomático potosino, a quien “nunca escuche hablar mal de nadie”, aseveró.

Biblioteca de la UASLP recibe hoy acervo bibliográfico de Fausto Zapata.

 

“Yo estaba muy niña, pero fue un difícil episodio político para él y la familia”, recordó Isabel Zapata los días cuando su padre, Fausto Zapata Loredo, por orden del entonces presidente de México, Carlos Salinas de Gortari, presentó su renuncia al cargo de Gobernador de San Luis Potosí en octubre de 1991, derivada del movimiento “navista”, encabezado por el desaparecido Salvador Nava Martínez, que reclamó fraude electoral en los comicios celebrados aquel año.

En breve entrevista que concedió a Astrolabio Diario Digital vía telefónica, en la víspera del día de la entrega del acervo bibliográfico del periodista, político y diplomático potosino a la Biblioteca Central de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, la hija menor admitió que aquel episodio representó un trance complicado para su papá, al ver frustrado su máximo anhelo: gobernar en su tierra natal.

Dijo que a su progenitor, quien falleció el 15 de diciembre del año 2014, lo recuerda más en su faceta de padre que de aquel exitoso político en su vida pública. A pregunta de qué significó para su papá el “navismo”, Isabel Zapata refirió su poca noción de aquel movimiento social, pero “yo nunca lo escuché hablar mal de nadie”.

Refirió que ella tenía ocho años en el otoño de 1991, cuando su padre dimitió a la gubernatura del Estado a menos de dos semanas de haber asumido el cargo. De si aquel suceso dejo mella en la salud de su padre aseveró que no, sin embargo –como es sabido- eso lo distanció del ex presidente Carlos Salinas de Gortari.

Expuso que su papá no fue un hombre muy cercano al entonces titular del Poder Ejecutivo Federal, pero que la relación entre ambos fue “como tenía que ser”, entre los miembros del Partido Revolucionario Institucional con el Presidente.

La determinación presidencial, expuso, derivó en “un quiebre importante” en la relación de su progenitor con Salinas de Gortari y “eso todo mundo lo sabe”. Años después Fausto Zapata volvió a las actividades partidistas pero en otras condiciones, rememoró.

Respecto del acervo bibliográfico aseveró que su padre siempre quiso que este fuese donado a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí e indicó que tras su deceso, hace un año y casi dos meses, comenzó el proceso de donación, a la par de un trabajo muy extenuante para quienes participaron en la labor de clasificación del material.

Manifestó su especial agradecimiento a su tío, Raúl Camacho Muñoz y su prima, Yolanda Camacho Zapata, en el trabajo que representó el procedimiento de donación del material bibliográfico a la Universidad, “que espero sea útil” para la institución, confió.

Comentó que además de libros se entregaran algunos objetos personales de su padre, así como fotografías que tenía con destacados personajes de diversas nacionalidades, como ministros chinos; el entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton; Yasser Arafat, líder palestino que presidió la Organización para la Liberación de Palestina y galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1994.

Con ministros, con Lázaro Cárdenas, ex presidente de México y con cientos de políticos mexicanos. Asimismo, la transferencia incluye diplomas, medallas y algunos objetos personales, entre otras cosas.