Fernanda Durán
La diputada Jacqueline Jáuregui Mendoza, presidenta de la Comisión de Movilidad, Comunicaciones y Transportes del Congreso del Estado, consideró que el transporte urbano en San Luis Potosí no merece un incremento de 2.50 pesos, como han propuesto algunos líderes transportistas al plantear que la tarifa pase de 12.50 a 15 pesos por viaje, debido a las deficiencias persistentes en el servicio.
En entrevista, la legisladora advirtió que un aumento de esa magnitud tendría un impacto directo en la economía de las familias, particularmente en aquellas con ingresos bajos, estudiantes y personas que dependen diariamente del transporte público.
“Muchos casos pueden decir que no es tanto, son dos pesos, pero la verdad sabemos bien que hay muchos que tienen estudiantes, trabajan, ahora sé que hay salarios muy bajos. Entonces sí se va a ver como que medio afectado”.
Jáuregui Mendoza señaló que, desde su punto de vista, el servicio actual no justifica el incremento planteado, ya que no se han observado mejoras sustantivas en las unidades ni en la operación cotidiana.
“Para mi punto de vista, yo creo que para muchos potosinos siento que no [lo justifica] porque realmente no, no hemos visto como que una gran mejoría como para decir, ‘estoy dispuesto a darnos [el aumento]’”, afirmó al ser cuestionada sobre si el servicio merecería un alza de 2.50 pesos.
La diputada reconoció que los propios concesionarios han justificado su petición al señalar que durante algunos años no hubo aumentos tarifarios, lo que habría impedido renovar unidades o darles mantenimiento adecuado.
En ese sentido, Jáuregui Mendoza recordó que varias unidades superan los 10 años de antigüedad, límite establecido por la Ley de Transportes del Estado, por lo que deberían ser reemplazadas.
“Sabemos bien que todo tipo de vehículo tiene una vigencia en donde se tienen que modificar y si es preciso se debe de reemplazar”.
No obstante, insistió en que cualquier acuerdo debe priorizar a la ciudadanía y no solo a los intereses del gremio transportista.
“Esperemos que realmente lleguen a un mejor acuerdo, pero siempre que no se les olvide lo que viene siendo la gente que realmente se va a ver un poco afectada, si realmente se realiza este aumento”.
La legisladora también recordó que, en conversaciones previas, el ajuste que se había planteado era cercano a un peso, no de 2.50, por lo que el planteamiento de llevar la tarifa a 15 pesos le resultó sorpresivo.
En contraste con el servicio de camiones urbanos, Jáuregui Mendoza reconoció que cada vez más usuarios optan por la MetroRed, lo que refleja el descontento con el transporte tradicional.
En el contexto estatal, líderes transportistas han sostenido públicamente que la tarifa debería fijarse en 15 pesos para cubrir costos de operación como combustible, refacciones y salarios. Sin embargo, autoridades de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Estado han respondido que no existe una tarifa definida para 2026 y que cualquier ajuste debe basarse en criterios técnicos como el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), lo que, de aplicarse, arrojaría un aumento menor al solicitado por los concesionarios.
Finalmente, la presidenta de la Comisión de Movilidad consideró que es necesario endurecer la exigencia hacia los permisionarios para que cumplan con la normatividad y ofrezcan un servicio seguro y de calidad, independientemente del resultado del análisis tarifario.





