Astrolabio

Angélica Campillo

El ex asesor de la diputada Alejandra Valdés Martínez, del partido Movimiento de Regeneración Nacional, se dijo decepcionado de la cuarta transformación, luego de que la legisladora le solicitara moches de su sueldo.  

El afectado recordó que fue invitado por la diputada a colaborar durante su gestión en la presente legislatura, que comenzó el 14 de septiembre de 2018, pero la relación laboral finalizó en mayo de este año debido a los moches que ella le estaba solicitando.

Señaló que al principio su sueldo era de 20 mil pesos al mes, y menos impuestos quedaba en 17 mil 500 pesos mensuales, aproximadamente. Detalló que esta misma cantidad la recibió hasta abril de este año.

Refirió que, a raíz de los cambios que hubo en la estructura del Congreso, como el remplazo de la oficial mayor, así como del titular de Servicios Internos, que anteriormente era colaborador de Alejandra Valdés, únicamente quedaron su secretaria y él como su asesor para apoyarla en el trabajo legislativo. Ante tal situación, tendría más funciones que realizar, por lo que la diputada le aseguró que le aumentaría el sueldo, lo cual aceptó.

Además, narró que, en una reunión que tuvo con la legisladora, esta le comentó que del paquete de los 80 mil pesos que tienen autorizado para sus asesores, a él le pagaría 50 mil pesos mensuales, menos impuestos, mientras que a otra persona que posteriormente se uniría a su equipo, le corresponderían los 30 mil pesos restantes, también menos impuestos.  

El ex asesor recordó que la primera quincena que le pagaron de abril, con el aumento, recibió 19 mil pesos, y, más un ajuste de otros conceptos que le correspondían de acuerdo con su contrato, percibió en total 46 mil pesos, pero al darse cuenta de ello, la diputada le solicitó que le diera ocho mil pesos porque tenía gastos que cubrir y no le alcanzaba con su sueldo, aunque le afirmó que sería únicamente por esa ocasión, a lo que el afectado accedió. Agregó que, como medida de protección, le hizo el depósito a una cuenta para contar con evidencias si se presentaba cualquier situación.

Explicó que, para inicios de mayo, cuando ya le habían depositado su sueldo, la legisladora le volvió a comentar que seguía apretada con sus gastos y que en esta ocasión le diera 10 mil pesos, sin embargo para el 15 de mayo, un día antes de que se aprobara el matrimonio igualitario en el estado, la diputada le manifestó que, al haber estado haciendo cuentas, de la ocasión que le depositaron los 46 mil pesos, le tenía que dar 23 mil pesos, ya que ese dinero no era suyo, situación que, dijo, le sorprendió, pero, ante la insistencia, aceptó pagárselos.

No obstante, Alejandra Valdés le informó que ahora iba a ganar lo mismo que al principio, es decir que de los 50 mil pesos mensuales, iba a percibir únicamente 20 mil pesos al mes, menos impuestos, y los 30 mil pesos restantes se los repartirían entre ella y su hermana.

El afectado aseveró que por esta situación iba a presentar su renuncia en ese momento, pero como temía que si no acudía al día siguiente a la sesión del Pleno donde se votaría la aprobación de los matrimonios igualitarios, no pasaría, ya que la diputada no estaba realmente comprometida con el tema, decidió esperar.  

Comentó que al día siguiente, el 17 de mayo, mientras estaban en la oficina de la diputada, esta le volvió a cobrar e incluso lo acusó de que le había robado ese dinero, a lo que el afectado le argumentó que lo denunciara ante la Fiscalía General del Estado, lo cual no hizo. Añadió que en ese momento presentó su renuncia y le dio las gracias.

Señaló que estuvo durante dos meses tratando de asesorarse para ver qué se podía hacer ante el caso, aunque llegó a la conclusión de que la única forma de proceder era exhibir a la diputada, ya que en el tema penal no hay una figura que se pueda constituir como tentativa de delito, en la Comisión Estatal de Derechos Humanos le van a decir que no es de su competencia y lo van a canalizar a la Secretaría del Trabajo, donde tampoco lo podrán apoyar debido a que, cuando renunció, firmó un documento en el que decía que no iba a demandar por ninguna situación a la legisladora.

Hizo énfasis en que al final del día los asesores de los diputados del Congreso local están desprotegidos y no hay nada que puedan hacer, mas que denunciar públicamente este tipo de arbitrariedades, al estar contratados bajo el régimen de honorarios y no tener ningún tipo de prestaciones de ley.

“Como ciudadano es incongruente no denunciar una situación como esta, porque durante las primeras semanas estuve atemorizado e incluso tuve una especie de depresión, porque incluso después de que me salí seguía recibiendo mensajes, llamadas, WhatsApp de su parte, que eran intimidatorios, y no había querido hablarlo”, añadió.

Asimismo, el afectado reveló que hay más asesores de diputados a los que se les piden moche de su salario, cuando en realidad ellos son quienes hacen el trabajo en el Congreso, porque los legisladores lo único que hacen es ir a la sesión plenaria a levantar la mano y cobrar 104 mil pesos al mes.

Consideró que la administración federal no puede continuar con simulaciones tan graves, al contar con una bandera de no corrupción, de austeridad y uso efectivo de los recursos, pero que al mismo tiempo los legisladores de su partido caigan en este tipo de prácticas, que hacen que la ciudadanía deje de confiar: “en este momento yo me siento muy decepcionado de estas personas y de la llamada cuarta transformación porque en realidad no está haciéndolo como tal. Lo que esperábamos de este gobierno, en realidad no lo es”, finalizó.

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