Estela Ambriz Delgado
La dirección del Área de Protección de Flora y Fauna (APFF) Sierra de San Miguelito, de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), informó que han realizado diversos monitoreos en las zonas que han sido reforestadas durante años anteriores, a fin de medir el impacto real de las acciones de restauración hechas.
Como parte de las labores de conservación que se llevan a cabo en el sitio, a partir del decreto como APFF publicado en diciembre de 2021, se implementan programas de reforestación, principalmente en coordinación con la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
Por ello, dentro de las acciones de seguimiento ambiental que realiza la dirección, diversas áreas han sido monitoreadas, entre las que se encuentran las reforestadas por iniciativa ciudadana a través de la organización de colectivos como Guardianes de la Sierra, que comenzaron a configurarse desde 2024 tras el incendio suscitado en el mes de mayo, el cual consumió alrededor de 80 hectáreas del sitio.
En el caso de las nueve jornadas ciudadanas, cinco en 2024 y cuatro en 2025, con un total de aproximadamente 20 mil plantas, las zonas se encuentran en los ejidos Guadalupe Victoria y La Cruz, así como Miguel Hidalgo, ambos en el municipio Mexquitic de Carmona; El Mezquital y San Luis Gonzaga del municipio de Villa de Arriaga, y La Cañada del Lobo.
La dirección detalla que estas actividades permiten evaluar la supervivencia y desarrollo de las plantas, identificar los retos que enfrentan, como sequías, plagas, suelo, entre otros, y sobre todo, medir el impacto real de las acciones de restauración realizadas con esfuerzo y compromiso.
Se destaca también que el monitoreo es una etapa fundamental de la reforestación, ya que no basta con plantar árboles, pues es indispensable darles seguimiento para asegurar que los ecosistemas se recuperen de manera adecuada y sostenible en el tiempo.
Además de que la información obtenida ayuda a mejorar las estrategias futuras, fortalecer la conservación del territorio y proteger la biodiversidad que habita en la Sierra de San Miguelito.
“Cuidar la Sierra de San Miguelito es una responsabilidad compartida y un compromiso con las generaciones futuras”, afirman.





