Astrolabio

Antonio González Vázquez

La sociedad potosina discrimina, ya sea por la apariencia personal de alguien o por su orientación sexual, su color de piel o simplemente por su forma de hablar.

La discriminación de unos a otros está también en el ámbito de las creencias religiosas, por la clase social a la que se pertenece e incluso por el lugar donde se vive y también por el sexo y la edad.

Aunque la tolerancia y el respeto a los demás ha venido ganando espacio, la sociedad potosina no ha logrado remontar del todo el fenómeno de la discriminación, aunque eso sí, los potosinos discriminan menos de cómo lo hacen los mexicanos en todo el territorio nacional.

Por primera vez, el INEGI recabó información y da a conocer los resultados de la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS), que permite reconocer la prevalencia de la discriminación y sus diversas manifestaciones.

La ENADIS capta actitudes, prejuicios y opiniones hacia distintos grupos de la población discriminados por motivos étnicos, etarios, de orientación sexual, entre otros. 
Identifica también las experiencias de discriminación en distintos ámbitos de la vida social, así como la discriminación y desigualdad que enfrentan la población indígena, con discapacidad, diversidad religiosa, niñas y niños, mujeres, personas mayores, adolescentes y jóvenes.

La encuesta se realizó en coordinación con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) y en sociedad con la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).

De acuerdo con el reporte que hoy se hace del conocimiento público por parte de esas instituciones, se muestra que la prevalencia de la discriminación en San Luis Potosí está por debajo de la media nacional.

En nuestro estado, la prevalencia es del 14.4 por ciento mientras que la media nacional es del 22 por ciento. Puebla es el estado con mayor discriminación al alcanzar 28.2 por ciento.

De las mujeres potosinas a las que se preguntó si son objeto de trato discriminatorio, 12.9 por ciento respondió que sí; la media nacional fue de 20.1 por ciento, mientras que en el caso de los hombres, la prevalencia potosina fue de 16.1 por 20.2 por ciento de la media nacional.

Según el Informe, “uno de los factores que incrementan el riesgo de sufrir discriminación es la pertenencia a un grupo sobre el que existan prejuicios y actitudes negativas reiteradas en el conjunto de la sociedad”.

En ese aspecto, 61.6 por ciento de la población mayor de 18 años de edad considera que la mayoría de las y los jóvenes son irresponsables; la media nacional fue de 60.3 por ciento, lo que indica que en este parámetro, San Luis Potosí se ubicó por encima de la media nacional.

Resultaron algunos datos relevantes adicionalmente. Como se sabe, San Luis Potosí tiene una población indígena importante en municipios de las regiones Media y Huasteca.

Destaca por su negatividad el siguiente dato: “al 42.6 por ciento de la población indígena que en el último año solicitó información sobre algún trámite, servicio o programa de gobierno, le negaron la información o no explicaron”.

Además, “el 24.2 por ciento declaró haber sido discriminada por al menos un motivo o rasgo. En el caso de las mujeres, se trató del 24.7 por ciento.  

Al hablar de esta población indígena y que además pertenece al grupo de la diversidad religiosa; el 34.3 por ciento señaló haber sido discriminada y;  cuando además se reportó con alguna discapacidad, la población que declaró haber sido discriminada representa el 32.9 por ciento, y cuando se suma la característica de ser mujer, el porcentaje se incrementa significativamente a un 51.7 por ciento.

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