El Centro de Conciliación Laboral de SLP está rebasado

Desiree Madrid

La carga de trabajo en el Centro de Conciliación Laboral de San Luis Potosí ha superado la capacidad operativa de su personal, al grado de evidenciar un déficit de conciliadores frente al volumen de casos que se atienden a diario, así lo reconoció su titular, Cecilia Senllace Ochoa Limón, al señalar que cada conciliador enfrenta una agenda que rebasa lo que originalmente se contempló para este modelo de resolución de conflictos laborales.

De acuerdo con la funcionaria, el número de audiencias diarias por conciliador se ha convertido en un indicador claro del rebase institucional.

“Llevamos entre 10 y 12 audiencias diarias por conciliador”, afirmó, lo que ha provocado que las agendas estén comprometidas con anticipación y que el margen de maniobra para atender nuevos asuntos sea cada vez más reducido. Esta dinámica no responde a un pico temporal, sino a una demanda constante que se ha sostenido en el tiempo.

El problema, señaló, no se limita a la organización interna, sino a la falta de personal suficiente para responder al flujo de solicitudes.

“Nuestra agenda ya está muy adelantada y requerimos de personal”, expresó, al admitir que el número actual de conciliadores no alcanza para absorber la cantidad de conflictos laborales que llegan al Centro. La situación coloca presión tanto en quienes atienden las audiencias como en las personas que esperan una cita para intentar resolver su caso.

Ochoa Limón subrayó que no se trata únicamente de sumar plazas, sino de encontrar perfiles dispuestos a asumir la carga y la responsabilidad que implica la conciliación laboral.

“Requerimos de personal y sobre todo que les interese y que quieran unirse al equipo del Centro de Conciliación”, dijo, al enfatizar que cada audiencia representa un conflicto real que afecta directamente la estabilidad económica y laboral de las personas involucradas.

El rebase de conciliadores ocurre en un contexto donde el Centro es la instancia obligatoria previa a cualquier juicio laboral. Esto ha incrementado de forma natural la demanda, ya que trabajadores despedidos o en proceso de renuncia acuden a esta vía con la expectativa de obtener una solución rápida.

Sin embargo, el alto número de audiencias diarias reduce el tiempo disponible para cada caso y deja en evidencia los límites operativos del modelo cuando no va acompañado de suficiente personal.

Desde la perspectiva de la titular del organismo, el ideal de la conciliación se ve comprometido cuando el volumen de trabajo obliga a acelerar procesos.

“Poder lograr lo que nosotros haríamos como ciudadanos si nos encontráramos en alguna situación de algún despido o la búsqueda de alguna renuncia” es el objetivo, explicó, aunque implícitamente ese acompañamiento cercano se vuelve más difícil cuando un conciliador debe atender más de una decena de audiencias en una sola jornada.

La falta de conciliadores suficientes abre un debate sobre la sostenibilidad del sistema en San Luis Potosí. Mientras la demanda continúa creciendo y las agendas permanecen saturadas, el Centro de Conciliación Laboral enfrenta el reto de evitar que el rebase de trabajo se traduzca en atención limitada o en procesos apresurados.

El problema ya no es solo cuántos conflictos llegan, sino si hay el personal necesario para atenderlos sin que la conciliación pierda su sentido original.

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