Por Victoriano Martínez

Hace 62 días que el Ayuntamiento de San Luis Potosí publicó el Reglamento de la Unidad de Gestión del Centro Histórico, que fue presentada desde el 21 de junio del año pasado, y aún no se da a conocer el plan de reordenamiento, que –como argumento– lo mismo ha servido para desalojar comerciantes informales que para reinstalarlos.

Las acciones y la información que en torno al Centro Histórico ha manejado la administración municipal muestran poca claridad sobre lo que en realidad se pretende, y se le da un tono más de justificación de que sí se trabaja, aunque no se ve una definición clara de los objetivos que se persiguen.

El Reglamento de la Unidad de Gestión del Centro Histórico menciona un Programa Especial del Centro Histórico que, se entiende, marcaría los lineamientos, normas y metodologías para lograr poner orden en el primer cuadro de la ciudad.

“Urgen medidas que permitan darle un nuevo rostro, generar condiciones propicias para la inversión, que sean incluyentes; así como recuperar espacios habitacionales y lograr que tengamos un centro histórico que sea orgullo de todos”, expresó Xavier Nava Palacios, como candidato, el 7 de junio de 2018.

Casi 16 meses al frente de la alcaldía no han sido suficientes para atender aquella urgencia y apenas el pasado viernes presumió en su cuenta de Facebook: “Entregamos vehículos para mantenimiento y conservación del Centro Histórico; con este nuevo equipamiento se refuerzan acciones para que el corazón de la ciudad y del estado, esté en las mejores condiciones”.

Rocío Zavala García, titular de la Unidad de Gestión del Centro Histórico, anunció que “en cuestión de días, se recibirán más de 800 nuevas papeleras y 48 contenedores para la aplicación de un plan integral de limpieza”.

En cuestión de días (para el primer martes de febrero, para ser precisos), también se dará otra señal de las prioridades en el Centro Histórico: Martín Ayala, líder de la Federación Estatal de Usuarios y Comerciantes, volverá a ocupar la explanada Ponciano Arriaga, que bautizó como la cuna del comercio informal, para repartir despensas.

Una acción que da seguimiento al festival del Día de Reyes que, con presencia de funcionarios municipales, resulta una muestra clara de la forma en que, antes que regular al comercio informal, se le fortalece con fines poco claros, pero que resultan una afrenta al comercio establecido, que poco ha sido tomado en cuenta.

Tan es así, que la el artículo cuarto transitorio del reglamento que hoy cumple 62 días instruye “a la Titular de la Unidad de Gestión del Centro Histórico, en funciones de Secretaría Técnica realizar todos y cada uno de los actos que permitan la instalación del Consejo del Centro Histórico que por única ocasión iniciará su vigencia a partir del primero de enero del 2020”.

Se trata de un organismo distinto del estatal que preside el ex gobernador Horacio Sánchez Unzueta y que cuenta con 102 integrantes. El municipal, según el reglamento, estaría integrado por 23 personas más “un representante de las Cámaras Empresariales radicadas en el Municipio, formalmente reconocidas”.

A diferencia del Consejo estatal, donde el Ayuntamiento sólo está representado por el alcalde, en el municipal se reservan 14 lugares para funcionarios municipales.

A pesar de que el consejo municipal inició su vigencia a partir del pasado 1 de enero, 20 días después no se ha informado sobre su integración, si ha tenido alguna reunión, qué cámaras empresariales estarán representadas y quiénes ocuparán los cinco lugares para “representantes de las Organizaciones de la Sociedad Civil, cuyo objeto social sea la promoción y conservación del Centro Histórico”.

Una omisión que, junto con la nula difusión del presunto plan de reordenamiento, muestra que la urgencia que señaló Nava Palacios hace 19 meses en campaña dejó de serlo o ha cambiado, sobre todo porque una de las facultades de ese Consejo es “evaluar los resultados de la instrumentación del Programa Especial del Centro Histórico”.

Sin programa a evaluar, y sin Consejo que lo haga, difícilmente permitirán que “el corazón de la ciudad y del estado esté en las mejores condiciones”.

Consulte el Reglamento de la Unidad de Gestión del Centro Histórico AQUÍ.