El parásito verde

Antonio González Vázquez

En noviembre próximo arrancará el proceso electoral 2027. Cuando eso ocurra, el gobernador José Ricardo Gallardo Cardona estará a diez meses de concluir el sexenio que se propone cerrar con broche de oro: el encaprichado mandatario quiere que su esposa, Ruth Miriam González Silva lo sustituya en el cargo.

Sin embargo, de hoy a esa fecha podrían ocurrir infinidad de acontecimientos derivados de decisiones políticas, partidarias y personales de quienes aspiran a contender por algún cargo. Quizá la resolución más trascendente es si podrá sostenerse la alianza Morena-PVEM-PT.

De esa determinación podría emerger el futuro de la gubernatura.

Otro elemento que incidirá es la reforma electoral que se avecina a nivel federal por iniciativa de la presidencia de la república y Morena.  

Son dos factores cruciales para dilucidar el futuro de San Luis Potosí en el siguiente sexenio, bajo la incógnita ¿Será el fin de la Gallardía y con ello, el real arribo de la cuarta transformación?

El gobernador y su partido el Verde son aliados de la 4T, pero en los hechos, no gobierna bajo los principios del movimiento obradorista que es hoy la principal fuerza política y partidista en el país.

De la alianza y la reforma electoral, Morena y la presidencia de la república anunciarán lo que está por venir.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó hace unos días que la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral ya tiene una primera versión, pero aún no está terminada. El proyecto de iniciativa, se podría dar a conocer hacia la tercera semana de enero.

Confirmó que en ese primer bosquejo hay consenso en torno a tres temas específicos: reducir el financiamiento público a los partidos, disminuir el costo de organización de los procesos electorales y eliminar las diputaciones plurinominales o cuando menos, fijar nuevas reglas para preservar la representación de las minorías en la Cámara de Diputados.

El PVEM no está de acuerdo con eso.

En tanto, la presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde Luján ha dicho que el Consejo Nacional próximamente definirá la alianza con el PVEM y PT. En ese sentido, su consideración es que “juntos somos más fuertes”.

Se trata de una alianza “importantísima” porque no son solamente las 17 gubernaturas en contienda, sino también la necesidad de mantener la mayoría en la Cámara de Diputados y legislaturas locales. “No son sólo los cargos que se eligen, sino cuál es la función de esos cargos”. Ir con el PVEM y PT “es fundamental para mantener la mayoría calificada en la Cámara de Diputados y continuar con la transformación del país. De cara al proceso electoral de 2027, avanzamos bajo la premisa de que juntos somos más fuertes. No tenemos derecho a fallarle al pueblo de México”, dijo.

Por el contrario, del PVEM han venido surgiendo diversas posturas de algunos de sus liderazgos que han amagado con finalizar la alianza en algunos estados y distritos federales electorales en todo el país.

La ruptura es posible o en el mejor de los casos podría concretarse una alianza parcial en algunas entidades, como ya ocurrió en los comicios de 2024.

El PVEM no está de acuerdo en que la unidad de la alianza sea en torno a las y los candidatos de Morena: quieren su parte con candidaturas propias avaladas también por el partido guinda. Ese es el gran dilema para la 4T.

Es momento de tomar una decisión: alianza por principios y no por conveniencia.

En diciembre pasado, la empresa consultora México Elige realizó una encuesta sobre si Morena debe ir sólo o en alianza en las elecciones de 2027.

El estudio consideró las visiones de la población abierta y por separado la de los simpatizantes de ese partido.

El 38.9 por ciento de los encuestados de la población en general consideró que ir solos, sin alianza; 21.8 por mantener alianza con los dos; 4.7 sólo con el PT y apenas 2.4 con el PVEM. 32.2 por ciento respondió que no sabía.

En cambio, el estudio reveló que los simpatizantes de Morena sí están a favor de continuar con la alianza: 46.8 por ciento la avala, contra 22.1 que la rechaza. Muestra además que 14.9 aprueban alianza solo con el PT y 5.9 con el PVEM.

Los simpatizantes de Morena reconocen una realidad política: sin los votos del PVEM y PT se perdería la mayoría en las Cámaras de Diputados y Senadores.

Ese criterio es el que parece prevalecer en la dirigencia nacional y en la propia presidenta Claudia Sheinbaum, sin embargo, ahora que el nivel del chantaje de esos partidos ha crecido es necesario hacer algo para romper con los parásitos.

Desde que el Verde obstaculizó la iniciativa presidencial contra del nepotismo, la 4T debió tomar medidas, pero en vez de eso, cedió al chantaje para aplazar la entrada en vigor de la reforma constitucional para 2030.

Eso se logró porque el PVEM obligó a la bancada parlamentaria de Morena a modificar la iniciativa que contemplaba la prohibición del nepotismo electoral en 2027. Lo dijo el senador y entonces presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña: “Al Verde le interesaba San Luis Potosí”.

En vulgar nepotismo que ahora se cultiva en San Luis con la “Ley Esposa” tendría que ser un argumento más para que Morena se deshaga del parásito verde.

¿Si no es ahora, cuando?

Mis apuntes

Rita y el Club de Tobi. El pasado 6 de enero, Rita Ozalia Rodríguez Velázquez convocó a sus cuates, señaladamente a las y los delegados federales, a la partida de rosca de Reyes en la sede de Morena en el centro histórico. Es un buen pretexto para festejar y reunirnos, dijo la dirigente estatal del remedo de 4T en San Luis Potosí. Al final, en coro, exclamaron que “en San Luis Potosí, este 2026 estamos listos. Vamos con todo”. Al respecto, el diputado federal Gabino Morales Mendoza no se anduvo por las ramas y en sus redes sociales comentó: “Los mismos de siempre, metes a todos en una licuadora y no se hace ni uno. Por eso, a caminar sin levantar polvo”.

No es un tema que apure a la presidenta. El pasado 14 de diciembre el Congreso del Estado aprobó por mayoría la “Ley Ruth”. Al día siguiente, durante la “Mañanera del pueblo”, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció una revisión por considerarla potencialmente inconstitucional. Pidió al Ministro en Retiro, Arturo Zaldívar elaborar el análisis para identificar si la disposición estatal viola la Constitución federal. El 22 de diciembre, dijo que el tema continuaba en revisión. Refrendó su rechazo inicial al precisar que “no hacen falta esas leyes”. Deslizó que probablemente recibiría el estudio al día siguiente. El 6 de enero, le volvieron a preguntar sobre si el Ministro Zaldívar ya le entregó el análisis sobre la “Ley Gobernadora”. La presidenta guardó un momento de silencio pues parecía no recordarlo: “Ah, lo de San Luis Potosí, ya están por terminarlo y lo traemos aquí con gusto”. Está por cumplirse un mes de que ofreció revisar el caso, lo que sugiere que para la presidenta no es un tema prioritario.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Ha sido docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación durante 25 años. Además, durante 30 años se ha desempeñado como periodista en medios como El Heraldo, El Mañana de Ciudad Valles, Pulso, Milenio San Luis, Diario Digital San Luis, Librevía, La Jornada, Global Media y actualmente en Astrolabio Diario Digital y Periodismo Político.com. También ha sido corresponsal de medios nacionales como Agencia de noticias Notimex, La Jornada y Milenio.