Por Victoriano Martínez
Los comisionados José Gerardo Navarro Alviso y Ana Cristina García Nales, de la Comisión Estatal de Garantía de Acceso a la Información Pública (CEGAIP), exhibieron en su primer informe trimestral 2026 la superficialidad de su trabajo y un burdo intento por aparentar que el documento incluye una valoración cualitativa de los datos.
En un índice que enlista 32 apartados, relaciona sus respectivos títulos con expresiones que generan expectativas sobre un contenido con muchos datos y un análisis esclarecedor, pero que no cuentan con lo uno ni con lo otro.
Un ejemplo: el apartado “1.1. La CEGAIP: una institución cercana en tiempos de transformación”, pero en las 133 palabras del contenido de ese apartado ni se describe por qué es una institución cercana y aunque asegura que consolidó su vínculo con la ciudadanía, no aporta en todo el documento un solo dato sobre evento o actividad que respalde con evidencias ese vínculo.
Y si de cifras se trata –cuando las aporta– su confiabilidad resulta nula. Algunos casos:
El informe de la CEGAIP asegura que en el primer trimestre se recibieron por parte de todos los sujetos obligados 2 mil 383 solicitudes de información, lo que “refleja una ciudadanía cada vez más informada, que recurre a este mecanismo como herramienta para la vigilancia, la toma de decisiones y la exigencia de rendición de cuentas”.
Presentar una solicitud de información refleja un interés por conocer o saber de algo, la respuesta es la que indica si efectivamente se obtuvo o no lo pedido y, en consecuencia, si efectivamente se logró estar más informado.
Navarro Alviso y García Nales confunden la petición con la información obtenida porque tan superficial es su visión que es claro que ni contrastaron esa cifra con fuentes de consulta pública el número de solicitudes ponen en duda, tanto en su propio sitio Web como en la Plataforma Nacional de Transparencia.
En el Almanaque de Estadísticas Globales 2026 de la CEGAIP se reportan 2 mil 413 solicitudes de información entre el 1 de enero y el 29 de abril, cuando fue consultado. Eso significaría que en 29 días de este mes sólo se habrían presentado 30 peticiones, una diaria, cuando el promedio en los tres meses anteriores fue de 26 diarias.
En el apartado de Datos Abiertos de la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT) aparecen 2 mil 371 solicitudes registradas durante el primer trimestre con un dato que contrasta con la cifra del Informe de la CEGAIP: sólo aparecen 32 solicitudes de información dirigidas al Instituto de Capacitación para el Trabajo (ICAT), que según el informe recibió 849. Eso le restaría 812 solicitudes al reporte trimestral presentado.
En el reporte de la plataforma nacional es posible consultar una a una las solicitudes y la respuesta obtenida. Aunque se reportan mil 612 (68 por ciento) peticiones a las que presuntamente entregó la información vía la PNT, no significa necesariamente que el solicitante haya logrado la información.
Es posible encontrar casos en los que la información “entregada” es un documento PDF en el que declaran incompetencia o inexistencia de la información y hasta casos en los que responden que el contenido de la solicitud no corresponde a una petición, como por ejemplo en cinco casos del ICAT en los que lo pedido se describe con un largo “jajaja”.
Y Navarro Alviso y García Nales llegan a conclusiones que tendrían que poner en alerta a los partidos políticos: “los Partidos Políticos y los Sindicatos registraron una participación mínima, con 2 y 1 solicitudes respectivamente, lo que evidencia una baja interacción ciudadana con estos entes”.
Si fuera válida esa correlación sobre la interacción ciudadana, se podría consolar a los partidos y aliviar un poco la alarma: la CEGAIP reporta sólo 2 solicitudes en el primer trimestre, la PNT reporta 26. Habrá que preguntar a Navarro Alviso y García Nales si eso eleva el nivel de interacción ciudadana o se mantiene bajo.
Si se trata de los recursos de revisión en los que la CEGAIP está obligada a garantizar el acceso a la información pública a los solicitantes inconformes, las cifras discrepan aún más: en el informe reportan 174 recursos recibidos, en tanto que en el Almanaque de Estadísticas Globales 2026 van 312.
En su ejercicio de valoración cuantitativa de los dudosos datos que aportan, Navarro Alviso y García Nales aplican criterios tan flexibles que siempre quedan bien:
Si la Ponencia 1 resolvió dos revocaciones y ninguna confirmación “refleja una tendencia hacia la corrección de actuaciones de los sujetos obligados”.
Si la Ponencia 2 resolvió 18 recursos, sin ninguna confirmación, pero tampoco revocación, entonces su trabajo “evidencia una atención tanto a rezagos como a asuntos recientes”.
Si la Ponencia 3 confirmó cinco respuestas y sólo revocó una “refleja un análisis caso por caso, en el que se ponderan tanto los argumentos de la ciudadanía como las actuaciones de los sujetos obligados” … aunque sea para darle mayoritariamente la razón a los sujetos obligados.
Tan bien se ven, que su imagen no podía faltar en el documento: Navarro alviso aparece en 49 de las 72 fotografías que se incluyeron en el documento, en tanto que García Nales aparece en 23.